El dólar mayorista llegó a $1.494,37 el 24 de julio y marcó su nivel más alto del último año. El movimiento vuelve a poner al tipo de cambio de referencia en el centro de las decisiones de empresas, ahorristas y operadores, aunque la magnitud de la señal depende del período con el que se la compare.
El valor actual también es el máximo del registro reciente de 30, 90 y 180 días. En el último mes, la suba acumulada fue de 4,02%, mientras que en los últimos tres meses alcanzó 6,56%. Además, el tipo de cambio mayorista acumula tres registros consecutivos en alza.
La comparación de seis meses introduce un matiz importante: el aumento acumulado es de apenas 0,65%. Es decir, el máximo actual no refleja una suba sostenida y uniforme durante todo ese período, sino una recuperación concentrada en los meses más recientes. En cambio, frente al comienzo de la comparación anual, el avance llega a 43,38%.
La referencia que mira el ahorrista también acompañó el movimiento. El dólar minorista se ubicó en $1.518,86 el 24 de julio, con una suba diaria de $8,06 y un avance de 0,51% desde el comienzo del mes. La evolución conjunta de ambas cotizaciones sugiere que el movimiento cambiario no quedó circunscripto únicamente al segmento mayorista.
Dolar mayorista
Los datos mas recientes, del mas antiguo al mas nuevo.
El avance del tipo de cambio se produce mientras las reservas internacionales alcanzaban los US$49.036 millones el 22 de julio. Ese stock acumulaba una mejora de US$1.969 millones desde el inicio del mes, equivalente a 4,18%. El dato no permite atribuir una causa al movimiento del dólar, pero sí evita una lectura automática de presión cambiaria acompañada por una pérdida inmediata de reservas.
Las tasas en pesos también se movieron: la BADLAR llegó a 22,19% nominal anual el 23 de julio, 1,25 puntos porcentuales por encima del nivel del comienzo del mes. Para empresas y ahorristas, esa variación modifica el costo del crédito y el rendimiento nominal de las colocaciones en pesos, pero por sí sola no determina si la cobertura cambiaria resulta suficiente.
El dólar mayorista funciona como referencia para operaciones de comercio exterior y para costos de bienes o insumos con componentes dolarizados. Una suba puede trasladarse gradualmente a precios de importación, inventarios y presupuestos empresarios, aunque no representa todos los tipos de cambio ni implica un traslado inmediato y completo a los precios que pagan los consumidores.
La señal relevante es, por ahora, la combinación de un máximo reciente y una aceleración en el corto plazo, no una ruptura concluyente de la dinámica de los últimos seis meses. La continuidad de las subas, su eventual impacto sobre los costos y la relación con las tasas en pesos definirán si se trata de un ajuste puntual o del comienzo de un movimiento más persistente.


