El dólar mayorista alcanzó el 28 de julio los $1.499,84 por unidad, su nivel más alto en el registro reciente. El movimiento se produjo tras cinco ruedas consecutivas de subas y colocó al tipo de cambio de referencia en el extremo superior de los períodos observados en los últimos meses.

La distancia con el mínimo de las últimas semanas es de $69,03, equivalente a una variación de 4,8%. En un período más amplio, el mayorista avanzó $100,16 desde el mínimo registrado desde marzo y $454,59 frente al piso de los registros recientes, una diferencia nominal de 43,5%.

El dato no es solo un rebote aislado de una jornada: el valor actual también es el máximo de los registros correspondientes a los últimos tres y seis meses. Aun así, el récord nominal no alcanza por sí solo para confirmar un cambio estructural de tendencia ni permite medir la evolución real del tipo de cambio, porque no está ajustado por inflación.

La señal llega con una diferencia relevante frente al dólar minorista. Esa cotización cerró en $1.520,82 el 28 de julio, apenas $0,35 por encima del día anterior y 0,6% por encima del nivel del 1° de julio. La brecha entre ambas referencias muestra que el avance mayorista todavía no se trasladó con la misma intensidad a la cotización que mira directamente el ahorrista.

Ultimos registros

Dolar mayorista

Los datos mas recientes, del mas antiguo al mas nuevo.

1.475,4407-15
1.474,7707-16
1.480,1207-17
1.480,1807-20
1.477,7007-21
1.480,8607-22
1.489,7707-23
1.494,3707-24
1.498,5107-27
1.499,8407-28

MEDIDO EN PESOS POR DOLAR

El movimiento cambiario también convive con una posición de reservas internacionales de US$49.187 millones al 24 de julio. Ese stock había aumentado US$2.120 millones desde el comienzo del mes, un 4,5%, aunque la diferencia de fechas impide establecer una relación directa entre ambos datos. El mayorista puede subir mientras el Banco Central conserva margen de reservas; una cosa no prueba automáticamente la otra.

En el mercado de pesos, la tasa BADLAR se ubicó en 20,94% nominal anual el 27 de julio, por debajo del 22% registrado el 24 de julio y sin cambios frente al comienzo del mes. Esa combinación —un mayorista en máximo reciente y una tasa bancaria que no subió durante julio— aporta una tensión adicional para quienes deben decidir entre mantener liquidez en pesos, cubrir costos o asumir riesgo cambiario.

Para empresas importadoras y compañías con insumos dolarizados, el mayorista funciona como una referencia para actualizar costos y presupuestos. Una suba sostenida puede presionar precios de bienes importados y componentes vinculados al dólar, aunque el traslado no es inmediato ni uniforme y depende de inventarios, competencia, márgenes y demanda.

Para exportadores, en cambio, el nivel nominal mejora el valor en pesos de cada dólar liquidado, pero el efecto sobre la rentabilidad depende también de los costos locales y de otros precios relativos. La señal más concreta del 28 de julio es, por ahora, que el tipo de cambio mayorista ganó velocidad y alcanzó un máximo reciente; todavía falta observar si el movimiento se consolida y cuánto llega a las referencias minoristas y a los precios de la economía.