El dólar minorista vendedor alcanzó $1.521,28 en el último registro del 7 de agosto de 2026 y marcó su nivel más alto desde fines de marzo. El dato señala una mayor cotización nominal para las operaciones minoristas, aunque por sí solo no alcanza para confirmar un cambio de tendencia en todo el mercado cambiario.

Entre el 26 de marzo y el 7 de agosto, la referencia avanzó $128,89, equivalente a una suba de 9,3%. El movimiento fue más acotado en los tramos recientes: desde el 25 de junio acumuló un alza de 1,5%, mientras que desde el 4 de noviembre el incremento llega a 2,2%. La combinación sugiere un máximo relevante de nivel, pero no una aceleración sostenida en los últimos días.

El contraste con el mercado mayorista modera la lectura. Esa referencia cerró el 7 de agosto en $1.498,44, con una suba diaria de apenas 0,10% y un avance de 0,3% desde el comienzo del mes. La diferencia entre ambas cotizaciones fue de unos $22,84, aunque los datos disponibles no permiten atribuir esa brecha a una causa específica.

Ultimos registros

Dolar minorista vendedor

Los datos mas recientes, del mas antiguo al mas nuevo.

1.520,4707-27
1.520,8207-28
1.518,5907-29
1.512,0207-30
1.511,1207-31
1.515,9808-03
1.516,8308-04
1.520,1208-05
1.518,2408-06
1.521,2808-07

MEDIDO EN PESOS POR DOLAR

La marca minorista quedó además a solo $2,47 del máximo registrado durante el último año, de $1.523,75. Esa cercanía le da relevancia al dato y lo ubica entre los niveles más elevados del período reciente, pero también deja claro que todavía no se trata del máximo anual.

La distinción entre nominal y real resulta central. El precio de $1.521,28 expresa cuántos pesos se necesitan por dólar, pero no mide por sí solo la pérdida de poder adquisitivo de la moneda ni permite determinar si existe un atraso o una mejora del tipo de cambio real. Tampoco prueba que el movimiento se traslade de manera inmediata y completa a la inflación.

Para los ahorristas, el nuevo nivel eleva la referencia en pesos de una posición dolarizada. Para quienes compran servicios turísticos, bienes importados o consumos vinculados al dólar, puede encarecer el presupuesto si los precios toman esa cotización como referencia. El impacto final, sin embargo, puede diferir por impuestos, percepciones, restricciones y condiciones particulares de cada operación.

La señal que deja el registro es, por ahora, la de un dólar minorista en un máximo reciente y muy cerca del techo del último año, no la confirmación de un salto cambiario generalizado. La evidencia ganaría fuerza si el mayorista acompañara con una suba más marcada y si el nivel se sostuviera, en lugar de quedar reducido a un nuevo extremo puntual.