El dólar minorista vendedor llegó el jueves 27 de agosto a $1.533,22 por dólar y alcanzó su máximo del último año. El nuevo techo nominal se produjo después de ocho registros diarios consecutivos al alza, una secuencia que encarece la compra de divisas para ahorristas y consumidores con gastos dolarizados.
La suba no se limita a la última jornada. Desde el 16 de julio, la cotización avanzó $37,29, un 2,49%. En 90 días, el aumento fue de $153,88, equivalente a 11,16%. Frente al mínimo de $1.087,19 del período de referencia más amplio, el nivel actual acumula una diferencia de 40,9%.
La referencia mayorista mostró una dinámica más moderada en el último cierre. Terminó el 27 de agosto en $1.512,75, con una baja diaria de 0,09%, aunque desde el 3 de agosto acumula una suba de 1,29%. La diferencia entre ambas cotizaciones fue de $20,47, un dato que marca que el precio minorista no se movió exactamente al mismo ritmo que el mayorista, aunque por sí solo no permite explicar el origen de esa brecha.
Las reservas internacionales sumaban USD 50.913 millones al 25 de agosto, con un aumento de USD 1.541 millones, equivalente a 3,12%, desde el comienzo de agosto. Ese comportamiento agrega un límite a las interpretaciones automáticas: un máximo del dólar minorista no alcanza, por sí solo, para afirmar que exista un deterioro equivalente en las reservas.
Dolar minorista vendedor
Los datos mas recientes, del mas antiguo al mas nuevo.
La señal cambiaria tiene más peso que un salto aislado porque combina un máximo reciente con ocho jornadas consecutivas de suba. Al mismo tiempo, la leve baja diaria del mayorista obliga a no presentar el movimiento como una aceleración uniforme de todo el mercado. Hay presión ascendente en la referencia que enfrenta el público, pero todavía no una evidencia suficiente para hablar de un cambio estructural.
Para los ahorristas, el dato actualiza el costo en pesos de comprar un dólar en el segmento minorista. Para quienes tienen consumos dolarizados o gastos vinculados con turismo, también puede elevar las referencias nominales utilizadas para presupuestar. El traslado no es automático ni necesariamente proporcional: el precio final puede diferir por impuestos, percepciones, restricciones u otras condiciones de la operación.
El máximo, además, es nominal. No permite concluir por sí solo que haya cambiado en la misma proporción el poder de compra del dólar frente a los bienes y servicios. El último dato mensual de inflación disponible corresponde a julio y fue de 2,1%, por lo que no alcanza para construir una comparación real precisa con la cotización del 27 de agosto.
La noticia inmediata es que el dólar minorista estableció un nuevo techo y sostuvo una racha de subas que ya se extiende por ocho jornadas. El mayorista casi no cambió en el día y las reservas aumentaron en el mes: ambos contrastes moderan la lectura y muestran que el nuevo máximo es una señal relevante de precios, pero todavía no una prueba definitiva de un nuevo régimen cambiario.


