ANMAT prohibió en todo el país el uso, la comercialización y la distribución de dos líneas de rellenos dérmicos inyectables que eran ofrecidos a través de Marketplace y WhatsApp. La medida alcanza a todas las presentaciones y lotes identificados como “BIO BELLE. LAB. NOUVELLEVIE” y “BELLE FORME. NEWLIFE LAB”.

La decisión surgió luego de una denuncia presentada por una paciente, quien informó que la aplicación de uno de esos productos le habría provocado daños en el rostro. La denunciante aportó capturas de sus conversaciones con el vendedor y fotografías de las lesiones, además de comunicar que había radicado una denuncia ante la Justicia de Avellaneda y Lanús.

Durante la fiscalización, el organismo encontró ofertas de productos rotulados en inglés, entre ellos jeringas prellenadas con ácido hialurónico y lidocaína. La revisión de sus sistemas no arrojó registros para la marca BIO BELLE ni para las empresas identificadas como NEWLIFE LAB o LAB. NOUVELLEVIE.

Tampoco figuraban habilitadas ante ANMAT las firmas BEAUTY ENDLESS DISTRIBUIDORA, LAB. NOUVELLEVIE y NEWLIFE LAB para fabricar, importar o distribuir productos médicos. El organismo señaló además que las marcas BIO BELLE y BELLE FORME no estaban inscriptas en el Registro Nacional de Productores y Productos de Tecnología Médica.

La ausencia de registro no es un defecto meramente formal en productos inyectables. Impide acreditar quién los fabricó, bajo qué condiciones fueron elaborados, qué controles atravesaron y si la composición declarada coincide con el contenido. En este caso, ANMAT indicó que se desconocían las condiciones de manufactura y que los productos no podían comercializarse legalmente sin las habilitaciones correspondientes.

La prohibición también expone un canal de venta que reduce los controles de trazabilidad: productos médicos ofrecidos en plataformas digitales y aplicaciones de mensajería, fuera de establecimientos y distribuidores identificados por la autoridad sanitaria. Para los compradores, el precio o la facilidad de acceso pueden ocultar un riesgo que no aparece en la publicación comercial: la imposibilidad de verificar origen, calidad y responsabilidad del vendedor.

La disposición ordenó además dar intervención a Asuntos Judiciales para evaluar la ampliación de la denuncia y comunicar la medida a la autoridad de Defensa del Consumidor y a las jurisdicciones sanitarias. El acto agota la vía administrativa respecto de la prohibición, aunque prevé recursos de reconsideración, alzada o una acción judicial dentro de los plazos establecidos en la normativa.

La señal regulatoria es concreta: ANMAT priorizó retirar del mercado productos inyectables cuya legitimidad no pudo ser acreditada y extendió la prohibición a todas sus presentaciones y lotes. La medida no alcanza a los rellenos dérmicos registrados en general, sino específicamente a estas dos denominaciones y a las empresas asociadas a su comercialización.