El Banco de la Nación Argentina publicó nuevas condiciones para sus líneas de crédito comercial, con tasas diferenciadas para MiPyMEs, grandes empresas, plazos y operaciones respaldadas por una Sociedad de Garantía Recíproca. La actualización alcanza descuentos generales y préstamos con caución de certificados de obras.
Para los préstamos con caución de certificados de obras, el banco aplicará desde el 28 de enero de 2026 una tasa TAMAR correspondiente a los cinco días hábiles previos al inicio de cada período, más 6 puntos porcentuales anuales para las MiPyMEs. Para las empresas que no califiquen como micro, pequeñas o medianas, el adicional será de 6,50 puntos porcentuales.
La norma también establece las tasas vigentes para operaciones de descuento desde el 27 de agosto de 2026. Para clientes MiPyME de la línea “Pellegrini Mi Banco”, la tasa nominal anual parte de 22% para operaciones de entre uno y seis días y llega a 35% para plazos de hasta 360 días sin aval de una SGR.
En el resto de los clientes MiPyME, las tasas van de 24% para los plazos más cortos a 38% para operaciones de entre 181 y 360 días sin SGR. Cuando existe aval de una Sociedad de Garantía Recíproca, la tasa para ese último tramo baja a 32% nominal anual.
La estructura para grandes empresas es similar a la de los clientes MiPyME de “Pellegrini Mi Banco”: 22% nominal anual para uno a seis días, 27% hasta 30 días, 32% hasta 180 días y 35% hasta 360 días sin SGR. Para el resto de las grandes empresas, la tasa alcanza 38% en operaciones de entre 181 y 360 días.
El esquema deja dos señales concretas. El costo del financiamiento aumenta con el plazo y, en algunos segmentos, el aval de una SGR reduce el precio del crédito. Esa diferencia no elimina el costo financiero, pero modifica el acceso relativo de las empresas según la calidad de sus garantías y su capacidad para obtener respaldo.
Para una empresa que descuenta un documento o necesita adelantar el cobro de una obra, la tasa nominal anual no equivale por sí sola al costo final: también importan el plazo efectivo, las comisiones y la forma de cálculo. Aun así, la grilla permite anticipar que financiar capital de trabajo durante varios meses será sustancialmente más caro que cubrir una necesidad de pocos días.
La actualización no permite concluir por sí sola que haya un cambio de tendencia en el crédito ni identificar la causa de los nuevos niveles. Sí vuelve más visible la segmentación del mercado: el precio del dinero depende del tamaño de la firma, el plazo elegido, el canal comercial y la existencia de garantías. Para las empresas, esa diferencia puede influir en la conveniencia de descontar cheques, postergar inversiones o buscar financiamiento alternativo.



