Las reservas internacionales del Banco Central dieron un salto inusual en el último dato disponible: entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre aumentaron de US$48.259 millones a US$50.205 millones. La suba fue de US$1.946 millones, equivalente al 4,03% en un solo día.
La magnitud no fue un movimiento corriente. Se trató del tercer mayor incremento diario entre los cambios comparables del período reciente y tuvo una dimensión casi nueve veces superior a la de los movimientos habituales de la serie. El dato, por eso, funciona como una señal relevante y no como una variación marginal de caja.
Al mismo tiempo, el salto puntual no convirtió al stock en un máximo reciente. Las reservas llegaron a superar los US$50.913 millones dentro del período de referencia, por lo que el nivel del 1 de septiembre quedó por debajo de ese techo. La diferencia entre ambos datos es importante: hubo una mejora excepcional en un día, pero no un récord nominal.
Reservas internacionales del BCRA
Los datos mas recientes, del mas antiguo al mas nuevo.
La tendencia de fondo, sin embargo, viene siendo ascendente. En los últimos 30 días las reservas subieron 2,6%; en 90 días acumularon un avance de 9,7%, y en seis meses crecieron 20,2%. En el último año, el aumento llegó al 76,2%. El salto diario sobresale, pero se apoya sobre una recuperación más amplia del stock.
Más reservas pueden ampliar el margen del BCRA para administrar episodios de presión cambiaria y ordenar las expectativas sobre la disponibilidad de dólares. Ese colchón puede ser relevante para empresas que deben planificar pagos externos y para hogares que buscan proteger sus ahorros, aunque el nivel de reservas por sí solo no garantiza una baja del dólar ni elimina los riesgos cambiarios.
+4,0%
El tamano del movimiento frente a una referencia comparable.
El comportamiento del mercado cambiario ofrece un contexto de relativa calma, aunque no permite atribuirla automáticamente al aumento de reservas. El dólar mayorista cotizó a $1.508,21 el 3 de septiembre, con una baja diaria de 0,23% y una caída de 0,30% frente al inicio del mes. En el segmento minorista, el valor fue de $1.529,42, 0,27% debajo del día anterior.
También el 1 de septiembre la base monetaria cayó 0,5% respecto del día previo. Esa coincidencia impide presentar el aumento de reservas como el resultado evidente de una expansión de pesos, pero una sola jornada tampoco alcanza para establecer cuál fue el mecanismo detrás del movimiento ni cuánto de la mejora puede sostenerse.
La señal más útil es, entonces, doble. El BCRA parte de un nivel de reservas considerablemente superior al de un año atrás y cuenta con más margen potencial para enfrentar tensiones, pero el dato extraordinario de un día todavía debe ser confirmado por la continuidad del stock y por la estabilidad cambiaria. Hay una mejora relevante; todavía no una prueba definitiva de cambio estructural.


