La tasa TAMAR de los bancos privados registró el 2 de septiembre una suba poco frecuente para una sola jornada y llevó el rendimiento mayorista en pesos a 24,50% TNA. El movimiento llama la atención por su magnitud, aunque todavía no alcanza para hablar de un cambio estructural en el costo del dinero.
El indicador pasó de 23,8125% a 24,50%, con un aumento de 0,6875 puntos porcentuales, equivalente a una variación diaria de 2,89%. En términos nominales, fue una de las mayores subas recientes de la serie: quedó en el noveno lugar entre los movimientos comparables y resultó 3,7 veces superior a la variación mediana registrada en ese período.
La señal pierde fuerza cuando se amplía el horizonte. En los últimos 30 días, la TAMAR acumuló una mejora de 1,5625 puntos, equivalente a 6,81%, pero el nivel actual no es un máximo del período: dentro de ese tramo osciló entre 22,375% y 26,50%. En los últimos 180 días, en cambio, todavía acumula una baja de 5,1875 puntos, o 17,5%.
Tasa TAMAR bancos privados
Los datos mas recientes, del mas antiguo al mas nuevo.
El contraste con la tasa BADLAR también aconseja prudencia. El 2 de septiembre, la BADLAR subió apenas 0,0625 puntos, desde 23,0625% hasta 23,125%. La diferencia entre ambos movimientos sugiere que el salto de la TAMAR fue, por ahora, más puntual que generalizado dentro de las tasas bancarias observadas.
Para el mercado, la TAMAR funciona como una referencia del costo mayorista del dinero en pesos. Una tasa más alta puede mejorar el rendimiento de las colocaciones en moneda local, pero también encarece el financiamiento para empresas y entidades que dependen de ese mercado. La transmisión hacia las tasas que reciben los ahorristas minoristas no es automática.
+0,69 puntos
El tamano del movimiento frente a una referencia comparable.
Además, el 24,50% corresponde a una tasa nominal anual. El dato, por sí solo, no permite concluir que el rendimiento real de una colocación haya mejorado: para eso habría que compararlo con la inflación esperada y con el plazo efectivo de la inversión. La diferencia importa porque una suba nominal puede ofrecer alivio al ahorrista sin necesariamente preservar su poder de compra.
El mercado cambiario tampoco mostró, en el último registro disponible, una reacción que permita asociar ambos movimientos. El dólar mayorista bajó 0,23% el 3 de septiembre, hasta $1.508,21, y acumuló una baja de 0,30% desde el inicio del mes. Ese comportamiento mantiene abierta la competencia entre el rendimiento en pesos y la demanda de dólares, pero no prueba que el salto de la TAMAR haya modificado las decisiones de cartera.
En el crédito, el saldo de préstamos al sector privado aumentó apenas 0,05% el 1 de septiembre, mientras los depósitos bancarios retrocedieron 0,23% en la comparación diaria. Son movimientos de saldos y todavía no muestran una transmisión clara del salto de la tasa hacia el financiamiento o el ahorro. La novena mayor suba reciente de la TAMAR deja una señal relevante para el costo mayorista, pero necesita continuidad para convertirse en tendencia.


