El S&P Merval subió 0,51% y cerró en 3.049.455 puntos, con lo que encadenó su segunda rueda positiva y se mantuvo cerca de la parte alta de su rango reciente. En doce meses, el índice acumula una mejora de aproximadamente 30,5%, una señal de que los inversores siguen asignando valor a la agenda de estabilización del Gobierno de Javier Milei.
La señal cambiaria fue menos favorable. El dólar avanzó 0,27% frente al peso y quedó cerca del extremo superior de su rango de las últimas 52 semanas. La divergencia entre acciones firmes y una moneda más débil muestra que el mercado puede sostener la revaluación de determinados activos argentinos sin abandonar la demanda de cobertura en moneda dura.
La suba estuvo concentrada en las compañías vinculadas con energía y servicios públicos. Pampa Energía, YPF y Central Puerto se ubicaron entre las acciones con mejor desempeño, en un contexto en el que la normalización tarifaria y el potencial exportador de Vaca Muerta continúan funcionando como catalizadores específicos para el sector.
La amplitud, sin embargo, fue negativa: solo cuatro de las 14 acciones relevadas terminaron en alza. Los bancos quedaron rezagados, mientras que Transportadora del Norte encabezó las bajas. Esa combinación sugiere rotación hacia negocios asociados con energía e infraestructura, más que una mejora homogénea de todo el mercado accionario.
El mercado también está incorporando expectativas de una inflación mensual cercana al 1,6% para agosto. Si esa desaceleración se confirma, reforzaría la tesis de que la reducción de la inflación y la mejora de las cuentas públicas pueden sostener los precios de los activos locales. Mientras tanto, el tipo de cambio sigue funcionando como una válvula de ajuste ante la persistencia de la demanda de dólares y la incertidumbre fiscal.
La apuesta por las acciones energéticas también recibió el impulso de la agenda internacional en torno de Vaca Muerta, después de una actividad en Washington que volvió a poner en primer plano el potencial de producción y exportación de hidrocarburos. Para YPF y las empresas vinculadas con el transporte y la generación, ese horizonte puede justificar una prima respecto de otros sectores, siempre que se traduzca en inversiones, infraestructura y mayores flujos de exportación.
El comportamiento regional ofreció un marco relativamente constructivo, aunque la mejora argentina fue más moderada que la del Ibovespa brasileño y el índice colombiano. En Estados Unidos, el S&P 500 retrocedió 0,71%, por lo que la suba del Merval no parece explicarse por un impulso general de Wall Street, sino por factores propios de los activos argentinos.
La tensión central para las próximas ruedas está entre la valorización de las acciones y la fragilidad cambiaria. Un nuevo avance del dólar hacia el máximo anual podría elevar la presión sobre los activos en pesos, mientras que una baja sostenida de la inflación y señales concretas de acumulación de reservas darían respaldo más sólido al llamado trade de reformas. Por ahora, los inversores continúan premiando la energía, pero exigen cobertura frente a los riesgos que todavía no fueron disipados.



