El Banco de la Nación Argentina publicó las tasas que aplicará en operaciones de descuento y en préstamos respaldados por certificados de obra. El esquema combina costos que llegan al 38% nominal anual para ciertos plazos y una diferencia explícita entre empresas MiPyME y grandes compañías en algunas líneas.
Para las MiPyMEs que acceden a la tasa de clientes Pellegrini Mi Banco, el descuento parte de una tasa nominal anual de 22% para operaciones de 1 a 6 días y llega al 35% para plazos de hasta 360 días sin aval de una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR). Con respaldo de una SGR, la tasa informada para operaciones de 181 a 360 días baja al 32%.
El resto de los clientes MiPyME enfrentará tasas más elevadas: 24% para operaciones de 1 a 6 días, 27% para hasta 30 días, 30% para hasta 90 días y 38% para plazos de 181 a 360 días sin SGR. Para ese último tramo, la garantía de una SGR reduce la tasa al 32%.
En el caso de las grandes empresas, el banco informó una estructura similar. Los clientes Pellegrini Mi Banco tendrán tasas de entre 22% y 35% nominal anual según el plazo, mientras que el resto de los clientes pagará entre 24% y 38%. La única tasa diferenciada por garantía que figura en el aviso corresponde a las operaciones de 181 a 360 días, con 32% para aquellas respaldadas por una SGR.
La tabla deja dos señales concretas para el financiamiento empresarial. La primera es que el costo aumenta con el plazo, desde niveles de 22% o 24% para operaciones muy cortas hasta 38% para el tramo más largo. La segunda es que la pertenencia al segmento Pellegrini Mi Banco y el acceso a una garantía de SGR pueden modificar de manera relevante el costo final del crédito.
El banco también precisó el mecanismo para los préstamos con caución de certificados de obras. Desde el 28 de enero de 2026, las MiPyMEs pagarán la tasa TAMAR correspondiente a cinco días hábiles anteriores al inicio de cada período más 6 puntos porcentuales anuales. Para las empresas que no sean consideradas MiPyME, el adicional será de 6,50 puntos porcentuales.
Ese esquema vincula el costo de esos adelantos a una tasa de referencia de mercado y agrega un margen fijo según el tamaño de la empresa. Por eso, el número final no queda completamente definido en el aviso: dependerá del nivel de la TAMAR tomado como referencia al comienzo de cada período. La diferencia entre ambos segmentos es de 0,50 puntos porcentuales sobre esa tasa.
Para una empresa, la tasa nominal no es el único dato relevante. También importan el plazo de cobro, la posibilidad de conseguir una SGR y la necesidad de transformar rápidamente cuentas por cobrar en liquidez. En particular, quienes financien capital de trabajo mediante descuento de documentos deberán comparar el costo de adelantar fondos con el beneficio de evitar una interrupción operativa o un atraso en pagos.
El aviso no permite concluir por sí solo que haya un cambio general en las condiciones del crédito ni explica las razones detrás de los niveles informados. Sí muestra, en cambio, una estructura de precios que encarece el financiamiento cuanto más se extiende el plazo y premia el acceso a determinados canales comerciales o garantías. Las tasas vigentes pueden consultarse en el sitio del Banco Nación.



