El Banco Central acumuló compras de divisas por US$14.107 millones entre enero y agosto de 2026, según datos de Econométrica. El monto ubica las adquisiciones de la entidad en un nivel similar al registrado durante el mismo período de 2024.
Solo en agosto, el BCRA compró US$770 millones. La desaceleración respecto de los meses anteriores fue atribuida a un factor estacional vinculado con una menor oferta de dólares en el mercado.
El dato corresponde al total de compras realizadas por la autoridad monetaria y no equivale necesariamente al incremento de las reservas internacionales. Parte de las divisas adquiridas permaneció en las arcas del Central y otra parte se destinó al pago de deuda.
En la comparación anual, 2024 cerró con compras acumuladas por US$18.710 millones, mientras que 2025 exhibió un registro inferior. Con los US$14.107 millones reunidos hasta agosto, 2026 mantiene un ritmo de acumulación de compras cercano al de 2024.
La evolución de las reservas también mostró una mejora respecto del punto de partida de la actual administración. El nivel informado pasó desde unos US$21.000 millones en noviembre de 2023, cuando se describía la posición como negativa en términos netos, hasta jornadas recientes en las que las reservas internacionales superaron los US$50.000 millones.
El análisis vinculó parte de la mejora con el resultado fiscal y sostuvo que la compra de divisas no se tradujo en una aceleración equivalente de la base monetaria. En los últimos 12 meses, la base pasó de $43 billones a $46 billones, con un crecimiento interanual de 6,9% en agosto.
La comparación marca una desaceleración significativa frente al crecimiento interanual de la base monetaria registrado en enero de 2025, que había alcanzado el 196%. La explicación planteada es que el superávit fiscal permite financiar las compras de dólares sin recurrir en la misma magnitud a la emisión de pesos.
El comportamiento de las reservas y de la base monetaria quedó asociado, de este modo, a la coordinación entre la política fiscal y la monetaria. La lectura también remarcó que la acumulación de divisas depende de factores externos, como los precios de las materias primas y los términos de intercambio, además de la oferta de dólares y las condiciones del mercado cambiario.
En paralelo, la modificación de la Carta Orgánica del BCRA mencionada en el análisis ya fue aprobada por la Cámara de Diputados y todavía debe ser tratada por el Senado. La reforma fue presentada como un mecanismo para dar continuidad a la política monetaria y preservar la disciplina fiscal más allá del próximo ciclo electoral.



