El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, destacó el avance legislativo del proyecto que busca incorporar a la Argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), una iniciativa que consideró uno de los cambios más importantes para los derechos de propiedad intelectual en décadas.

Según explicó, la Cámara de Diputados otorgó media sanción al proyecto durante la semana previa a su exposición y la iniciativa deberá volver al Senado debido a una modificación. “Ojalá que lo podamos tener a esto pronto, porque este va a ser uno de los cambios más importantes en derecho de propiedad de Argentina en décadas”, afirmó.

Sturzenegger sostuvo que la falta de protección local obliga a investigadores e industriales argentinos a registrar sus desarrollos en otros países. Mencionó el caso de un inventor que debe patentar en Brasil y entregar “25% del equity de su proyecto”, así como el de un industrial de Rafaela que, ante la imposibilidad de patentar en el país, debía recurrir a Delaware.

El funcionario vinculó la reforma con la capacidad de atraer inversión, proteger innovaciones y mejorar la productividad. Como ejemplo, señaló que los rindes de algodón en el Chaco son de 600 kilos de fibra por hectárea, frente a 1.800 kilos en una zona geológicamente similar de Brasil, y atribuyó parte de esa diferencia a la falta de confianza en el respeto de la propiedad intelectual sobre las semillas.

En ese sentido, señaló que el Gobierno modificó meses atrás el sistema de fiscalización de semillas para que, en el caso de los nuevos registros, el sector privado pueda participar junto con el sector público en la fiscalización y se respete el derecho de propiedad.

Durante su exposición, el ministro también defendió la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que, según indicó, ya obtuvo media sanción en Diputados. La iniciativa fue presentada como un mecanismo para otorgar mayor solidez institucional al proceso de reducción de la inflación y reforzar la protección sobre el valor de los activos.

“Si me preguntan cuál es el plan del gobierno para el crecimiento económico, la defensa de los derechos de propiedad. Fin”, sostuvo Sturzenegger. En su diagnóstico, el equilibrio fiscal y la desregulación son los dos pilares para sostener ese objetivo, porque un Estado con cuentas desordenadas puede derivar en expropiaciones, confiscaciones, incumplimientos de deuda o aumentos de impuestos.

El ministro afirmó que la administración de Javier Milei acumuló 17.000 desregulaciones y anticipó que el proceso continuará. “El proceso de desregulación, bueno, vamos a seguir a toda máquina”, dijo, al relatar obstáculos que todavía afectan al transporte fluvial entre Corrientes y Resistencia.

Sturzenegger también cuestionó las normas provinciales que exigen que las empresas mineras y energéticas contraten proveedores locales. Advirtió que esas reglas pueden impedir la creación de compañías argentinas de escala internacional, al limitar su capacidad de vender servicios en distintas provincias y aprovechar economías de escala.

Por último, planteó que la Argentina podría posicionarse como jurisdicción para empresas vinculadas con la inteligencia artificial mediante un marco de propiedad intelectual, responsabilidad limitada y un esquema fiscal atractivo. Según transmitió, la propuesta oficial es evitar una regulación preventiva de esa actividad y aprovechar la sobrerregulación europea y la inseguridad jurídica que, a su juicio, enfrentan algunos modelos empresarios en Estados Unidos.