Una naviera chilena acordó con el gobierno de las Islas Malvinas establecer una nueva ruta marítima de carga y logística entre Punta Arenas y el archipiélago, a través del Estrecho de Magallanes. El servicio no estaría destinado al transporte de pasajeros.
La conexión reduciría de manera significativa la distancia respecto de la ruta actualmente utilizada desde Montevideo. El trayecto entre las islas y Punta Arenas sería de aproximadamente la mitad de los cerca de 2.000 kilómetros que separan al archipiélago del puerto uruguayo.
El acuerdo contempla el traslado de alimentos, frutas y otros materiales logísticos. Parte de esos insumos podría ser utilizada en las actividades vinculadas con Sea Lion, el proyecto de exploración y explotación petrolera que se desarrolla en la zona bajo administración británica.
La definición se conoció durante la visita del presidente Javier Milei a Chile y su reunión con José Antonio Kast. En un comunicado conjunto, Chile reafirmó su apoyo tradicional a la posición argentina sobre Malvinas.
El texto señaló que Milei agradeció a Kast, en nombre del Gobierno argentino, el respaldo chileno y que valoró los esfuerzos de Santiago “a fin de evitar la consolidación de actividades logísticas y legales unilaterales en la zona disputada”.
El entendimiento es de carácter privado, aunque Buenos Aires considera que la nueva conexión puede contribuir a consolidar actividades logísticas en un territorio cuya soberanía reclama la Argentina. La ruta también aparece en un contexto de refuerzo de las sanciones anunciadas por Milei contra empresas vinculadas con la explotación petrolera en las islas.
La capacidad de esas sanciones para afectar el proyecto dependerá de la identificación de contratistas y proveedores que operen dentro de la Argentina. La dificultad radica en que parte de los contratos de provisión no se encuentran expuestos públicamente o aparecen estructurados mediante sociedades y acuerdos internos.
En ese marco, la empresa Blue Water Energy Service fue mencionada como propietaria del buque FPSO Aokamisu, contratado por 12 años para tareas de exploración por una cifra de US$650 millones. Según lo informado, la embarcación sería utilizada en el proyecto Sea Lion, que prevé comenzar a producir 55.000 barriles diarios desde marzo de 2028.
Las acciones de Rockhopper, una de las empresas asociadas al proyecto, retrocedieron 9% en la Bolsa de Londres, mientras que Navitas cayó 4,5% en la Bolsa de Tel Aviv tras los anuncios argentinos. Las compañías sostuvieron que las sanciones de la Argentina no tendrían un impacto directo porque cuentan con licencias otorgadas por el Reino Unido y las autoridades de las islas.



