Alberto Benegas Lynch (h) defendió avanzar hacia la eliminación de la banca central y consideró que la reforma que obtuvo aprobación en Diputados y se encuentra en tratamiento del Senado representa un cambio significativo frente a iniciativas anteriores.
“Una reforma del Banco Central, la quinta reforma que es años luz respecto de las reformas anteriores, especialmente la del 12”, sostuvo el economista durante un encuentro organizado por la Fundación Libertad y Progreso.
Según su interpretación, el proyecto funcionaría como “un candado al Banco Central para que no siga siendo la caja del tesoro” y limitaría el financiamiento de municipios y provincias a través de la autoridad monetaria. También señaló que impediría determinadas operaciones con títulos públicos en el mercado primario.
Benegas Lynch advirtió, sin embargo, que la reforma no debería confundirse con el objetivo final que atribuyó al presidente. “El presidente ha declarado en todos los foros internacionales relevantes y locales que su meta final es la liquidación de la banca central”, afirmó.
El economista planteó que ese proceso no puede ejecutarse de manera inmediata y vinculó la gradualidad con las restricciones políticas y económicas que enfrenta la gestión. “Todo no se puede hacer de golpe”, señaló, antes de remarcar la importancia de considerar “los problemas, como digo, o como dice el presidente de las de la silla eléctrica”.
Como alternativa al sistema de moneda administrada por una autoridad central, mencionó la propuesta de Friedrich Hayek de privatizar el dinero y distinguió tres esquemas: un tipo de cambio fijo con política monetaria pasiva, un tipo de cambio flexible con política monetaria activa y un tipo de cambio libre con una moneda de mercado.
“El dinero es un asunto demasiado importante para dejarlo en manos de banqueros centrales”, citó Benegas Lynch, al referirse a una frase atribuida a Milton Friedman. A su entender, incluso un banco central independiente queda obligado a decidir si emite, contrae o mantiene constante la cantidad de dinero, y cualquiera de esas opciones modifica los precios relativos.
En ese marco, cuestionó la definición de inflación como un aumento general de precios. “La inflación, el problema es la angustia entre precios e ingresos”, explicó, y agregó que el núcleo del problema está en “una distorsión en los precios relativos”. Para Benegas Lynch, la eliminación de la banca central debería formar parte del nuevo paradigma monetario abierto por la actual administración.



