El senador nacional y economista Agustín Monteverde afirmó que el proceso iniciado en la Argentina en diciembre de 2023 representa un cambio estructural respecto de los intentos de estabilización previos y que el país comenzó a marcar una agenda de reformas con impacto regional.

“El proceso que dio inicio en diciembre de 2023 es algo enteramente distinto”, sostuvo Monteverde durante un encuentro organizado por la Fundación Libertad y Progreso. Según su interpretación, el programa no se limita a ordenar algunas variables macroeconómicas, sino que implica “un íntegro cambio de régimen económico” junto con un reordenamiento de la seguridad ciudadana.

El senador ubicó la solvencia fiscal como uno de los pilares centrales de la transformación. Remarcó que el equilibrio se buscó mediante una reducción del gasto y no a través de un aumento de los ingresos tributarios: “Pasamos a la solvencia fiscal, pero no basada en el aumento de ingresos, sino basada en la disminución del gasto”.

Monteverde cuestionó, en ese sentido, la concepción predominante sobre el rol del Estado dentro de la política argentina. “Buena parte de la clase política interpreta el acto de gobernar como dos cosas: regular y gastar”, señaló, antes de destacar que el cambio de orientación busca limitar ambas prácticas.

El segundo eje mencionado por el senador fue la apertura a la competencia y el respeto por la formación de precios. “El otro fue una apertura a la competencia y el respeto de los mecanismos de precios”, afirmó. También ubicó los derechos de propiedad y los contratos como condiciones esenciales para el funcionamiento del programa económico.

“Esencialmente el programa económico trata sobre el respeto de los derechos de propiedad”, sostuvo Monteverde, quien añadió que las reformas implementadas durante la primera etapa de estabilización se realizaron respetando los contratos existentes, pese a la magnitud de los cambios realizados.

Para el economista, el proceso también modificó el debate político. “Lo que se logró en estos años fue cambiar el eje discursivo, el eje de la discusión en la Argentina”, dijo. A su entender, esa modificación obligó a distintos sectores del arco político a incorporar en sus discursos conceptos como el superávit y la necesidad de reducir el peso del gasto público.

Monteverde advirtió, sin embargo, que la continuidad de las reformas enfrenta obstáculos políticos y económicos. Identificó entre las resistencias a sectores empresarios que se beneficiaron de monopolios, oligopolios y protección estatal, y remarcó que la disputa excede a la oposición parlamentaria: “Las fuerzas del Estado, las fuerzas de la decadencia están siempre presentes y son enormes”.

El senador planteó que la consolidación del cambio dependerá de que la sociedad civil se involucre activamente en la defensa de la nueva orientación. “Es indispensable que aquellos integrantes de la sociedad civil que perciben la necesidad de cambio y de no volver al pasado realmente se movilicen”, afirmó, y sostuvo que la batalla por la continuidad del programa debe exceder al Gobierno y al Congreso.