El financista Augusto Darget sostuvo que la Argentina atraviesa un cambio estructural en materia comercial que será difícil de revertir, más allá de quién gobierne y de las distintas orientaciones ideológicas. Según su lectura, el superávit comercial y la recuperación de las reservas modificaron los incentivos de la política económica.
“Me parece que acaba en Argentina un cambio estructural que va a pasar más allá de las ideologías”, afirmó Darget al analizar la evolución de las cuentas externas y el programa económico de Javier Milei.
El especialista diferenció entre los cambios fiscales y monetarios, que a su juicio podrían ser modificados con mayor facilidad, y la balanza comercial. “Lo fiscal puede ser, las leyes del Banco Central puede ser, porque eso en general no cuesta tanto modificarlo, pero dar vuelta a la balanza comercial no”, señaló.
Darget planteó que ningún gobierno tendría incentivos para renunciar a un flujo sostenido de divisas generado por las exportaciones. “Qué político no quisiera tener con ese excedente de dólares todos los años”, resumió durante la entrevista.
En ese marco, también consideró que el tipo de cambio será difícil de alterar si se mantiene el resultado positivo del comercio exterior. Vinculó esa dinámica con la compra de dólares del Banco Central y con la baja del riesgo país, aunque advirtió que el flujo internacional hacia los activos argentinos todavía no ingresó con fuerza.
“Todavía no llegó esa calificación. Con lo cual me parece que el flujo internacional fuerte todavía no lo hemos visto”, sostuvo Darget. A su entender, los fondos de mercados emergentes no pueden aumentar su exposición a la Argentina hasta que las calificadoras habiliten formalmente esa posibilidad.
Sobre el escenario electoral, el presidente y tesorero de la bolsa de comercio descartó un escenario de alta tensión y proyectó “una transición tranquilísima”, apoyado en la presentación del programa fiscal, el crecimiento de las reservas y la baja del riesgo país.
El financista también destacó el desempeño reciente de los bonos argentinos ajustados por inflación. “Los bonos post 2027 en pesos que ajustan por CER me parece regalados”, afirmó, y agregó que en períodos largos “el ajuste por inflación le gana a cualquier variable, le gana la tasa de interés, le gana el dólar”.
Al evaluar el programa económico, Darget evitó señalar un único punto débil y pidió paciencia frente a la llegada gradual de las inversiones. “Nadie puede digitar el crecimiento de nadie”, dijo, al remarcar que los proyectos empresarios se concretan de manera programada y no todos al mismo tiempo.
Finalmente, diferenció entre la estabilización actual y otros programas del pasado por el tratamiento de la propiedad privada. “Este fue el único programa de estabilización que no vino precedido por una expropiación”, afirmó, y consideró que el respeto por la propiedad, los contratos y la actividad privada constituye uno de los cambios relevantes del proceso.



