El dólar blue quedó prácticamente alineado con el tipo de cambio oficial en Argentina. Al 7 de septiembre de 2026, la cotización oficial se ubicó en $1.480 para la compra y $1.530 para la venta, mientras que el blue operó a $1.525 y $1.545, respectivamente. La brecha se redujo así a un rango aproximado de entre 1% y 3%.
La convergencia marca un cambio relevante frente a la dinámica de 2023, cuando el dólar paralelo podía cotizar entre 50% y 100% por encima del oficial. En ese contexto, cambiar US$1.000 en efectivo en una cueva podía generar hasta el doble de pesos que recurrir a un cajero automático. Ese incentivo de arbitraje prácticamente desapareció.
El dólar MEP también se ubicó muy cerca de ambos mercados, con una cotización de $1.516,9 para la compra y $1.525,3 para la venta. Para quienes buscan comprar dólares mediante operaciones con títulos, el precio resulta incluso ligeramente más conveniente que el blue, una señal de que el mercado financiero formal recuperó atractivo frente a la operatoria informal.
La política económica del gobierno de Javier Milei combinó una fuerte devaluación del tipo de cambio oficial, una política monetaria restrictiva y el levantamiento de varias restricciones cambiarias. Esa combinación redujo el espacio para obtener ganancias simplemente trasladando dólares entre mercados con precios muy diferentes.
La mejora de la posición externa también alivió la presión sobre el peso. Las reservas del Banco Central volvieron a superar los US$50.000 millones y las exportaciones agropecuarias de agosto alcanzaron un récord de US$2.750 millones. Si esos flujos se sostienen, el mercado cambiario puede mantener una mayor oferta de divisas y limitar nuevos saltos de la brecha.
Para turistas y expatriados, el cambio es concreto: ya no resulta necesario concentrar todo el presupuesto en efectivo para capturar una diferencia significativa. Llevar algunos cientos de dólares para emergencias y pequeños comercios puede seguir siendo conveniente, pero las tarjetas y las transferencias digitales son ahora alternativas más competitivas y seguras.
El costo efectivo de pagar con tarjeta depende del emisor y de la red utilizada. Algunas operaciones se liquidan cerca del MEP, mientras que otras aplican el tipo de cambio oficial más impuestos. La denominada cotización de tarjeta se ubicó en torno de $1.924 para la compra y $1.989 para la venta, aunque ciertas plataformas ofrecen valores más próximos al MEP.
Las cuevas no desaparecieron, porque todavía cumplen una función para quienes prefieren ahorrar dólares fuera del sistema bancario o mover fondos sin utilizar canales formales. Sin embargo, con una brecha de apenas 1% a 3%, el margen ya no compensa del mismo modo los riesgos operativos y de seguridad. La unificación completa dependerá de que el gobierno mantenga las reservas, controle la inflación y avance con la reforma del Banco Central; si esas condiciones se deterioran, la brecha puede volver a ampliarse.



