La primera licitación del nuevo esquema de fondeo hipotecario cerró con una demanda 29,3% superior a la oferta, en una señal inicial favorable para el programa que busca reactivar los préstamos para primera vivienda.

Los bancos presentaron posturas por $258.640 millones, frente a los $200.000 millones puestos a disposición por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). El monto total fue adjudicado y participaron 18 entidades, con 42 posturas, según el comunicado del Banco Central.

La adjudicación quedó concentrada en tres bancos y se distribuyó en dos tramos. Se colocaron $35.571 millones a un año, a una tasa UVA más un spread promedio ponderado de 2,67%, y $164.429 millones a cinco años, a UVA más 4,94%.

El mecanismo establece que el FGS coloca depósitos a plazo fijo en los bancos y recibe una tasa real. Las entidades que ofrecen una mayor remuneración captan una mayor proporción de los fondos disponibles.

A cambio, los bancos deben destinar ese fondeo, dentro de un plazo máximo de 90 días, a préstamos para comprar, construir o mejorar la primera vivienda. El programa contempla créditos de hasta 150.000 UVA y un plazo mínimo de 15 años.

La tasa que podrán cobrar las entidades tiene un tope de UVA más 7,5% anual. Como la UVA se ajusta por inflación, el capital del crédito y las cuotas quedan vinculados a la evolución de los precios, mientras que el margen financiero del banco surge de la diferencia entre el costo del fondeo y la tasa aplicada al tomador.

Esta primera licitación representa apenas el 10% del programa total, previsto en $2 billones. El Gobierno espera realizar nuevas subastas durante las próximas semanas, aunque el resultado inicial todavía no permite determinar a qué velocidad el fondeo se convertirá en hipotecas efectivamente otorgadas.

El nivel de demanda deberá contrastarse ahora con la capacidad de los bancos para evaluar solicitudes y con la disposición de las familias a asumir un crédito indexado a 15 años. La continuidad de la sobredemanda en las próximas licitaciones será una de las claves para medir el alcance real del esquema.

En paralelo, el Banco Nación anunció una reducción de 35% a 29% en la tasa para refinanciar deudas de familias. La medida rige desde el anuncio y se conoce en un contexto en el que la mora de los hogares se ubicaba en torno al 13% en julio.