Las marcas internacionales volvieron a mirar a la Argentina, aunque todavía avanzan con cautela y priorizan las plazas de mayor poder adquisitivo. Así lo afirmó Pablo Peralta Ramos, gerente de Fortín Maure y responsable de los shoppings El Solar y Recoleta Mall, quien describió un escenario de apertura gradual para el negocio del retail.
“Las marcas internacionales miran la Argentina, la observan con cautela y seleccionan muy bien a dónde ir para probar”, sostuvo Peralta Ramos. Según explicó, no se observa una llegada masiva de compañías, sino decisiones puntuales orientadas a testear la demanda y el funcionamiento del mercado local.
El ejecutivo vinculó ese interés con un cambio en las condiciones de acceso al mercado. “El primer paso lo dan porque tienen acceso a divisas que antes no había, acceso a importaciones que antes no había”, señaló. En ese marco, mencionó el desembarco o la expansión de marcas como Decathlon, Miniso e Indian, aunque remarcó que las inversiones requieren planificación y plazos extensos.
“La Argentina ha comenzado a dar un mensaje distinto al que dio en los últimos 20 años y el mundo empieza a mirar a la Argentina porque hay marcado”, afirmó. La frase apunta al atractivo potencial del mercado argentino, pero también a la incertidumbre que todavía condiciona el tamaño y la velocidad de las decisiones empresariales.
Para Peralta Ramos, el principal requisito para que el proceso se consolide es la previsibilidad. “Nosotros primero tenemos que demostrar que esto va a perdurar el tiempo”, planteó. Y agregó que el test será verificar “si hay demanda de consumo sostenida más allá de un gobierno y si las políticas se sostienen más allá de un gobierno”.
La competencia internacional, según su lectura, también puede acelerar la reconversión de las empresas locales. “Yo soy de los que cree que la competencia lo único que hace es mejorar las posibilidades del consumidor”, dijo. En esa línea, sostuvo que si los precios internacionales son más bajos, la producción y el comercio argentinos deberán “hacer el ejercicio de ser más eficientes y estar a precios competitivos”.
El ajuste de precios ya se observa especialmente en la indumentaria. “La Argentina estaba cara”, explicó el ejecutivo, y afirmó que el sector comenzó a reubicar sus valores frente al exterior. En la comparación que realizó, indicó que los precios argentinos se encuentran entre un 15% y un 17% por encima de los de Chile, mientras que frente a Brasil estarían en niveles similares, considerando productos y calidades comparables.
Ese proceso convive con una retracción en varios segmentos del consumo. Peralta Ramos explicó que puede registrarse “mayor cantidad de transacciones” pero “menor cantidad de pesos facturados desestacionalizados por inflación”, debido a la baja de precios. También señaló que la indumentaria es uno de los rubros más afectados, mientras que el entretenimiento muestra una dinámica diferente.
En Recoleta Mall, las diez salas de cine recibieron “poquito menos de 90.000 personas” durante julio, mientras que el flujo total del shopping superó las 400.000 personas mensuales luego de la incorporación de nuevas propuestas, entre ellas bowling. Para el ejecutivo, el cine funciona como una alternativa de entretenimiento relativamente accesible y puede sostener el movimiento de los centros comerciales incluso en un contexto de menor ingreso disponible.
En cuanto a la expansión física, Peralta Ramos descartó un escenario de cierre generalizado de shoppings metropolitanos y afirmó que, en términos generales, los establecimientos operan “casi” a plena capacidad. Sin embargo, advirtió que los proyectos nuevos necesitan reglas estables: se trata de inversiones de gran escala que, “en el mejor de los casos”, se amortizan en 30 años.



