La falta de seguridad física y jurídica, junto con la presión regulatoria y fiscal, puede impedir que América Latina aproveche su potencial en minerales críticos, energía, alimentos y cadenas de suministro, advirtió Carlos Augusto Chacón, director del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olázaga de Colombia.

Durante un panel sobre los cambios geopolíticos y económicos de la región, Chacón sostuvo que el crimen organizado dejó de ser un problema concentrado en Colombia, México y Brasil. “Desde el año 2003, según la Universidad Católica de Chile, el principal riesgo político de América Latina es el crimen organizado”, afirmó.

El politólogo señaló que las organizaciones criminales pasaron a operar como estructuras transnacionales que controlan distintas rentas ilícitas y, en algunos territorios, reemplazan al Estado. “Estamos además hablando de algo de un problema mucho más profundo y es la gobernanza criminal”, planteó.

Según su análisis, determinadas políticas fiscales y regulatorias pueden ampliar los incentivos para el contrabando y los mercados informales. “Impuestos a los cigarrillos, crean mercados negros de cigarrillos, crean contrabando de cigarrillos”, dijo, y agregó que “el precio del proteccionismo no es solamente en términos económicos, es en términos de seguridad”.

Chacón vinculó esas distorsiones con la pérdida de atractivo para los inversores. “Sin seguridad pensar en atraer inversión en el crecimiento económico, pues es imposible”, sostuvo. En su opinión, las empresas internacionales evitan destinar capital a países donde deben asumir costos elevados para garantizar un entorno operativo seguro.

El director del instituto colombiano también cuestionó la estrategia tradicional contra el narcotráfico y pidió concentrar mayores recursos en el lavado de activos, la logística y las finanzas de las organizaciones. “¿Dónde está el nodo más importante de la organización criminal? En las finanzas”, afirmó.

En el plano macroeconómico, Chacón reclamó disciplina fiscal, menor intervención estatal y marcos institucionales que protejan la propiedad privada. “Eso implica hablar de déficit cero. Déficit cero no es un capricho ideológico, es una necesidad de nuestros países”, expresó.

También advirtió que América Latina puede perder oportunidades vinculadas con la transición energética y la relocalización de cadenas productivas si no mejora sus condiciones para invertir. “La región hoy tiene todo lo que el mundo necesita”, dijo, aunque aclaró que todavía carece de “las condiciones de seguridad física, las condiciones de seguridad jurídica, los incentivos para la inversión”.

Como ejemplo, afirmó que Colombia no fue invitada a una cumbre ministerial sobre minerales estratégicos porque aún no realizó los estudios geológicos necesarios para determinar su potencial. Además, sostuvo que la participación estatal en el sector minero-energético colombiano supera el 70% y preguntó: “¿Quién va a invertir en un país con esas condiciones?”.

Finalmente, Chacón planteó que la libertad económica debe estar acompañada por instituciones democráticas sólidas. “La defensa de la libertad económica no nos puede llevar a nosotros a validar ningún tipo de autoritarismo en contra de las instituciones”, concluyó.