El Banco de la Nación Argentina publicó las tasas que aplica a préstamos con caución de certificados de obras y a operaciones de descuento para empresas. La comunicación establece un esquema que llega hasta una tasa nominal anual del 38% para determinados plazos y clientes, mientras que las MiPyMEs acceden a condiciones diferenciadas en algunas líneas.

Para los préstamos con caución de certificados de obras, el banco indicó que los intereses se cobran mensualmente vencidos. Desde el 28 de enero de 2026, las MiPyMEs pagan la tasa TAMAR correspondiente a cinco días hábiles antes del inicio de cada período más seis puntos porcentuales anuales. Para las empresas que no califican como micro, pequeñas o medianas, el adicional asciende a 6,5 puntos.

La TAMAR funciona como referencia variable, por lo que el costo final de esos adelantos no queda congelado de antemano. La tasa aplicable dependerá de la evolución de ese indicador y del momento en que comience cada período de intereses. Para una empresa que necesita financiar el cobro pendiente de una obra, esa diferencia puede modificar el resultado financiero de un contrato ya firmado.

En las operaciones generales de descuento, las tasas informadas rigen desde el 27 de agosto de 2026. Para clientes MiPyME de la línea “Pellegrini Mi Banco”, parten de una TNA del 22% para plazos de entre uno y seis días y llegan al 35% para operaciones de hasta 360 días sin aval de una SGR.

El resto de los clientes MiPyME enfrenta tasas de entre 24% y 38%, según el plazo. El máximo corresponde a operaciones de entre 181 y 360 días sin respaldo de una Sociedad de Garantía Recíproca. Cuando existe aval de una SGR, la tasa para ese tramo baja al 32%, una diferencia que muestra cuánto pesa la calidad del respaldo sobre el costo del crédito.

Para las grandes empresas, la tabla es similar: los clientes de “Pellegrini Mi Banco” tienen tasas desde 22% hasta 35% anual, mientras que el resto paga desde 24% para los plazos más cortos hasta 38% para operaciones de entre 181 y 360 días. En este segmento, la comunicación no informa una reducción específica por aval de SGR en el tramo más largo.

La señal más concreta no es un cambio general en el crédito, sino la explicitación del precio que el banco asigna al financiamiento de corto y mediano plazo. La estructura premia los vencimientos breves y los instrumentos con mejor respaldo, pero encarece la necesidad de sostener capital de trabajo durante varios meses. Para las empresas, eso puede influir en la decisión de descontar documentos, postergar compras o negociar plazos con proveedores.

Las tasas corresponden a la operatoria comunicada por el Banco Nación y no permiten, por sí solas, concluir que haya un giro en la política crediticia del sistema financiero. Sí dejan un mapa claro del costo nominal para quienes necesitan convertir cuentas por cobrar en liquidez inmediata. Los niveles vigentes pueden consultarse en el sitio web de la entidad.