La inflación de la Ciudad de Buenos Aires fue del 1,7% en agosto, un registro que, según el economista Aldo Abram, anticipa una variación cercana al 1,4% para el índice nacional relevado por el INDEC.

“Eso confirma que la inflación va a estar muy cerca de la que nosotros relevamos en el INDEC. Para el INDEC es 1,4%, o sea, la desaceleración de la inflación es clara”, sostuvo Abram.

El economista vinculó la moderación de los precios con el escenario de menor demanda que atraviesa la economía. En particular, señaló que la industria y la construcción continúan rezagadas frente a otros sectores.

Durante la entrevista también se mencionó una caída interanual del 4,9% en la industria durante julio, junto con la persistente debilidad de la construcción. Para Abram, el deterioro responde en parte a un “déficit de demanda fuerte desde el segundo trimestre”.

Según su análisis, el financiamiento externo que había comenzado a ingresar después de las elecciones se interrumpió luego del aumento de la incertidumbre internacional. Ese corte, afirmó, redujo la capacidad de compra y de inversión interna.

En el caso de la construcción, Abram planteó que existe un descalce entre el valor de las propiedades terminadas y el costo de levantar nuevas unidades. A su entender, las empresas deberían revisar tanto los precios como la localización de sus proyectos.

El economista consideró que la demanda inmobiliaria podría desplazarse hacia provincias vinculadas con los hidrocarburos y la minería. “Las demandas de vivienda están ahora en el interior, sobre todo en provincias que están creciendo mucho, ya sea por los hidrocarburos o por la minería”, afirmó.

Respecto del impulso al crédito hipotecario mediante depósitos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, Abram defendió la medida porque esos recursos se actualizan por inflación y pueden contribuir a financiar préstamos de largo plazo.

También respaldó la posibilidad de que los bancos presten dólares a personas y empresas que no generan divisas, siempre que mantengan una administración prudente del riesgo. “Eso también va a permitir que un montón de dólares que hoy no se están prestando (...) vayan al mercado y también dinamicen la demanda interna”, sostuvo.