La economía argentina crecerá menos de 2% este año y atraviesa un proceso de paulatino achicamiento de la actividad, según la estimación de Ricardo Delgado, presidente de Analytica. El economista atribuyó el escenario a la debilidad del consumo y la inversión, además de una política monetaria que consideró demasiado contractiva.
“Los motores de la demanda agregada están regulando, salvo las exportaciones”, afirmó Delgado. Según explicó, el consumo —que representa aproximadamente el 70% de la demanda de corto plazo— se encuentra debilitado, mientras que “la inversión agregada está cayendo”.
El analista vinculó la baja de la inversión con la menor utilización de la capacidad instalada industrial. “La inversión cae porque la industria está utilizando el 50%”, sostuvo, y agregó que, ante una eventual recuperación de la demanda, las empresas primero podrían encender máquinas ya existentes antes que realizar nuevas inversiones.
Delgado también señaló que la actividad habría caído 1% en julio, de acuerdo con una estimación de Analytica difundida antes de conocerse los datos de industria y construcción. “Con récord de precios internacionales, que no es menor, si vos tenés mejores precios internacionales y tu industria te cae cinco, hay algún problema ahí”, planteó.
Para el presidente de Analytica, el escenario no sería el de una crisis cambiaria inmediata, sino el de una economía que pierde dinamismo gradualmente. “Yo veo una situación de paulatino languidecimiento de la economía, una economía que se va como achicando de a poco, sin una crisis”, describió, aunque consideró que la tendencia “se puede evitar”.
El economista cuestionó la estrategia oficial de promover el uso de los dólares ahorrados fuera del sistema como fuente de financiamiento del gasto. Según indicó, el Gobierno sostiene que existen más de US$250.000 millones fuera del sistema y busca que esos fondos se incorporen a la circulación, pero “los dólares no aparecen”.
“La gente sigue queriendo al dólar porque el dólar básicamente es refugio, porque el peso todavía no se constituyó como reserva de valor”, afirmó Delgado. En ese sentido, sostuvo que quienes ahorraron en moneda estadounidense no necesariamente están dispuestos a utilizar esos fondos para gastos corrientes, como el alquiler o la cuota del colegio.
Delgado consideró que la baja expansión de la base monetaria también limita la recuperación. “Que la base monetaria esté prácticamente en los mismos niveles nominales que hace seis, siete u ocho meses ya me parece que no. Eso restringe la capacidad de crecer de la economía”, dijo, al plantear la necesidad de una política monetaria “menos contractiva”.
El analista advirtió además que el mercado cambiario seguirá condicionado por la demanda de dólares previa a las elecciones, la acumulación de reservas y los vencimientos de deuda. Estimó que los argentinos compran entre US$25.000 millones y US$30.000 millones por año, mientras que mencionó vencimientos de deuda por unos US$30.000 millones y señaló que el Gobierno necesitará llegar con más herramientas financieras.
En materia laboral, Delgado expresó preocupación por la calidad del empleo y por la situación de las industrias del interior del país. “Las empresas no quieren expulsar gente porque saben que están perdiendo capital humano”, afirmó, aunque remarcó que el empleo formal ofrece mejores condiciones de capacitación y también resulta relevante para la sustentabilidad fiscal del sistema previsional.



