El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, explicó el destino de 13 toneladas de oro de las reservas argentinas y afirmó que los lingotes fueron canjeados por otros de mayor calidad, en una operación realizada durante los primeros meses de 2024.

Según la explicación difundida, el oro de menor calidad había sido acuñado y adquirido entre las décadas de 1960 y 1990. El recambio se concretó en un contexto de fuerte demanda por lingotes y permitió reducir el costo asociado a la transformación de esas tenencias.

“Era óptimo en la administración de las reservas del Banco Central aprovechar esa ventana de oportunidad y a un costo mucho más bajo del histórico convertir esos oros de calidad más baja en cuanto al análisis en oro de calidad más alta”, sostuvo Bausili.

El funcionario afirmó que, luego del canje, el oro “se trasladó y se depositó en el BIS en Suiza”, donde continúa. La explicación comparó la operación con el reemplazo de dólares de “cara chica” por billetes de “cara grande”: no se habría vendido la reserva, sino sustituido lingotes por otros con mejores características de pureza y aceptación.

Parte de las reservas también permanece en la Argentina y otra porción se encuentra en Londres, bajo la jurisdicción del Banco de Pagos Internacionales (BIS), según se explicó. La ubicación física en el exterior no modifica la titularidad argentina sobre los activos.

“Lo que podemos decir es que son 13 toneladas de oro, que era oro de menor calidad porque había sido acuñado y había sido comprado en los 60, 70, 80 y 90 y se cambiaron por oro con nueva denominación”, se señaló al describir la operación.

El traslado requirió contratos de seguros, fletes y acuerdos con las entidades receptoras. También se indicó que hubo auditorías públicas y privadas, incluida la intervención de la Auditoría General de la Nación (AGN), aunque existe una controversia interna sobre el acceso de todos los auditores a la información.

La información sobre la ubicación exacta y las tenencias de oro se mantiene reservada por razones de seguridad y para evitar movimientos especulativos sobre las reservas. Bausili defendió esa confidencialidad como parte del manejo habitual de los activos de los bancos centrales.

La aclaración se produjo mientras el Senado analiza una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados. El tema había generado cuestionamientos políticos y versiones sobre un eventual faltante de oro, algo que fue rechazado por las autoridades.