El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, pidió flexibilizar las condiciones de financiamiento para las empresas y propuso reducir los encajes bancarios, que según señaló actualmente se ubican en el 45%, con el objetivo de ampliar la disponibilidad de crédito.
“Vos bajarías los encajes para liberar dinero para los créditos”, planteó Rappallini durante una entrevista. Según explicó, la medida permitiría aumentar el financiamiento sin recurrir a una mayor emisión monetaria ni a un incremento del gasto público, aunque reconoció que podría generar “algún turbulencia”.
El dirigente industrial sostuvo que las empresas enfrentan problemas de morosidad tanto con los bancos como con los fiscos. Por eso, reclamó una reprogramación de las deudas impositivas y cuestionó el nivel de los intereses aplicados por la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA).
Rappallini afirmó que la UIA viene realizando propuestas para reducir Ingresos Brutos y las tasas vinculadas con las obligaciones tributarias en los distintos niveles de gobierno. También señaló que la entidad mantiene conversaciones con las autoridades nacionales y provinciales sobre esas medidas.
El presidente de la UIA advirtió además sobre el impacto de los embargos sobre compañías con dificultades financieras. “Hay que tener cuidado con los embargos porque vos ahí frenás totalmente la actividad”, afirmó, y pidió contemplar la complejidad de la transición económica antes de aplicar medidas que puedan interrumpir la operatoria de las firmas.
En ese marco, Rappallini defendió la búsqueda de mecanismos de flexibilidad para acompañar a las empresas sin abandonar la disciplina fiscal. “Siempre manteniendo el equilibrio fiscal”, aclaró, al referirse a las alternativas para aliviar la morosidad y ampliar el crédito.
El dirigente también planteó utilizar mecanismos de financiamiento vinculados con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). Señaló que el fondo cuenta con 90.000 millones y que ya comenzaron licitaciones de plazos fijos para créditos hipotecarios, al tiempo que propuso analizar si una parte de esos recursos puede orientarse al financiamiento de la industria.
“Si vos estás viendo que todos los países de la región está financiando la construcción con los fondos de pensión, hoy no está pasando. Eso hay que buscar el camino para empezar a generar crédito”, sostuvo. Para Rappallini, “el crédito es en la institución más importante, el capitalismo moderno”, y los bancos y el Estado tienen responsabilidades en la construcción de ese mercado.
El presidente de la UIA también defendió la continuidad del programa de estabilización y rechazó un regreso a las políticas inflacionarias. “Lo peor que nos puede pasar es volver atrás a volver al modelo inflacionario”, afirmó.
Rappallini agregó que un estudio realizado por la entidad indicó que el 85% de los entrevistados no quiere volver a la inflación. “La inflación y el gasto público es una droga económica porque vos estás generando un consumo artificial”, dijo, y reclamó diálogo entre el Gobierno y el sector industrial para atravesar la transición.



