YPF colocó deuda en los mercados internacionales con vencimiento en 2035 y obtuvo un rendimiento del 7,85%, en una operación que la compañía presentó como la mayor emisión internacional de una empresa argentina en los últimos 11 años.

Los bonos fueron emitidos a nueve años, con un cupón de 7,55% y colocados bajo la par. El precio de emisión fue de 98,075, lo que elevó el rendimiento final para los inversores hasta el 7,85% anual.

La operación recibió ofertas por más de US$1.850 millones, frente a los más de US$1.200 millones que la petrolera decidió adjudicar. Según el asesor financiero Ricardo Contreras Paz, de Balance Capital, la transacción sorprendió por el volumen y por el costo de financiamiento alcanzado.

“Sobre la licitación de YPF 2035, algo que destacamos bastante y que nos sorprendió a todos fue que se adjudicaron más de 1.200 millones de dólares y se habían ofertado más de 1.850 millones de dólares”, señaló Contreras Paz. El especialista agregó que la tasa terminó por encima de la expectativa inicial, aunque dentro de una tendencia de reducción de cupones en las emisiones corporativas.

Una parte de los fondos se utilizará para cancelar anticipadamente dos obligaciones negociables internacionales con vencimientos entre 2027 y 2029. De ese modo, YPF busca extender la vida promedio de su deuda y reducir la concentración de compromisos en los próximos años.

El resto del financiamiento estará destinado al plan de crecimiento denominado 4x4, que contempla inversiones para aumentar la producción de Vaca Muerta y avanzar en proyectos de infraestructura y exportación.

“Habían hecho historia”, dijo Horacio Marín, CEO de YPF, después de la colocación. La compañía considera que el acceso a financiamiento internacional en estas condiciones amplía el margen para acelerar proyectos energéticos sin depender exclusivamente de recursos propios.

La emisión se realizó en un contexto de mayor interés de los inversores por el sector energético argentino. Techint también colocó obligaciones negociables con vencimiento en 2033, mientras que Pampa Energía había obtenido US$200 millones a tres años luego de recibir ofertas por más de US$425 millones.

El desafío para la industria será trasladar esta ventana de financiamiento a proyectos de mayor escala. Southern Energy consiguió US$900 millones de bancos internacionales para financiar un gasoducto desde Vaca Muerta hasta la costa de Río Negro, mientras que Argentina LNG busca estructurar un paquete de financiamiento de hasta US$16.000 millones para un proyecto de inversión estimado en alrededor de US$51.000 millones.

En ese marco, Horacio Marín estimó que la Argentina necesitará cerca de US$130.000 millones hasta 2031 para desarrollar el petróleo, el gas natural licuado y la infraestructura vinculada con Vaca Muerta. La capacidad de acceder a deuda a plazos más largos y tasas más bajas será una condición central para convertir esos proyectos en obras y producción efectiva.