El ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti, confirmó que el Gobierno asignó aproximadamente US$140 millones para iniciar la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia y anticipó que el proyecto contará con recursos adicionales en el Presupuesto 2027.

“La base naval es un antes y un después en la defensa de la República Argentina”, afirmó Presti. Según explicó, la obra busca ampliar las capacidades argentinas de vigilancia y operación en el Atlántico Sur y facilitar la proyección hacia la Antártida.

El funcionario señaló que el mandato recibido del presidente Javier Milei es “impulsar cuanto antes ya la construcción de esta base naval integrada”. Las primeras tareas incluirán la instalación de obradores, la construcción de edificios de servicios generales y el inicio del muelle.

Presti sostuvo que desde 2022 no se había asignado presupuesto para la base y que esta es “la primera vez que se asigna por DNU presupuesto para la base naval”. También indicó que el financiamiento para continuar las obras ya fue contemplado en el Presupuesto 2027.

La base integrará los cuatro componentes de la Armada: superficie, submarinos, aviación e infantería de marina. Además, está previsto que allí funcione la sede del Comando Conjunto Antártico y que, en el futuro, participen elementos del Ejército y de la Fuerza Aérea.

El proyecto contempla un muelle de casi 600 metros. El ministro estimó que durante el primer año se construirá aproximadamente entre 30% y 35% de esa infraestructura, junto con un edificio de servicios navales que permita comenzar las operaciones.

“La construcción puede tardar un par de años, dos años tal vez”, afirmó Presti. Aclaró que el muelle se levantará por fases y que el objetivo es avanzar en simultáneo con la reapertura de la pista de la base Petrel, ubicada en la península antártica.

El funcionario vinculó la infraestructura con una estrategia de servicios logísticos para las campañas antárticas. Señaló que la Argentina podría ofrecer combustible, racionamiento, comida y servicios navales, además de turismo, a los países que actualmente despliegan sus operaciones desde Punta Arenas, Chile.

“La Argentina va a tener con la base naval integrada presencia concreta y efectiva en el Atlántico Sur”, sostuvo Presti. También afirmó que Petrel funcionará como una puerta de acceso al continente antártico y que ambas instalaciones podrán ser utilizadas por otros países.

La entrevista también incluyó un repaso del reequipamiento militar. Presti afirmó que en los próximos días llegarán seis nuevos aviones F-16 desde Dinamarca, que el país contará con 24 unidades en total y que ya arribaban sistemas de navegación, inteligencia, observación y armamento asociados a la plataforma.

Además, mencionó la adquisición de 235 vehículos Stryker, de los cuales 60 llegarían antes de fin de año, y la autorización estadounidense para comprar inicialmente cuatro helicópteros Black Hawk. Según indicó, parte del material será incorporado a un sistema de vigilancia y control terrestre, marítimo y aéreo con despliegue en el sur del país.