El especialista en petróleo y gas Nicolás Gadano advirtió que el deterioro de las rutas utilizadas para transportar insumos hacia Vaca Muerta puede convertirse en un freno para la productividad, las exportaciones y el desarrollo de nuevas inversiones energéticas.

Gadano puso como ejemplo el traslado de la arena utilizada en el fracking desde Entre Ríos hacia Neuquén. Según explicó, la falta de una alternativa ferroviaria operativa obliga a transportar el insumo en camiones, con una frecuencia cada vez mayor y vehículos muy pesados.

“Están destrozando las rutas”, afirmó el especialista, quien agregó que muchas de esas vías “ya estaban mal” y no cuentan con el mantenimiento necesario. También señaló que el tránsito de camiones se realiza en rutas de una sola calzada, con vehículos que circulan “a 80 cm uno del otro”.

El problema, según su análisis, excede a una provincia en particular porque involucra rutas nacionales y varias jurisdicciones. Neuquén, explicó, evalúa hacerse cargo de un tramo de la Ruta Nacional 22, pero esa solución podría generar diferencias con otras provincias que no cuentan con los mismos recursos.

“No podemos tener rutas nacionales que vas en uno y de repente entrás en La Pampa y es un desastre porque La Pampa no tiene la plata que tiene Neuquén”, sostuvo Gadano. A su juicio, la coordinación entre la Nación, las provincias y los municipios resulta necesaria para evitar que los cuellos de botella logísticos afecten a las actividades que buscan expandirse.

El especialista consideró que el financiamiento de la infraestructura debe ser “genuino y sostenible” y advirtió que la transición desde la obra pública hacia esquemas privados o concesionados dejó un problema grave. “Te afecta la productividad de sectores que necesitás que exporten más”, afirmó, al mencionar no solo al petróleo y el gas, sino también al agro y la minería.

Gadano también planteó que el crecimiento de Vaca Muerta requiere una planificación de largo plazo. La actividad ya no se concentra exclusivamente en Añelo y comienza a extenderse hacia otras áreas de Neuquén, como Rincón de los Sauces, por lo que la infraestructura debería acompañar esa evolución territorial.

La advertencia se inscribe en un diagnóstico más amplio sobre la transición económica. Gadano señaló que la economía argentina mantiene una inflación cercana al 2% mensual por la indexación de contratos, jubilaciones, alquileres y tarifas, y sostuvo que la desinflación puede avanzar, pero “puede llevar más tiempo y puede llevar más costo de la economía real”.

En ese contexto, también cuestionó el impacto de un tipo de cambio que considera poco competitivo para sectores distintos del petróleo y la minería. “El gobierno privilegia la inflación para tenerla más baja y eso tiene un costo”, afirmó, al referirse al conflicto entre desinflación, actividad, empleo formal y rentabilidad de los productores que compiten con importaciones.

Para Gadano, Vaca Muerta puede aportar una ventaja estructural adicional a través de una energía más abundante y relativamente barata. “Eso le puede dar a muchos proyectos productivos fuera del sector energético una ventaja para producir, exportar, ser competitivos”, sostuvo, aunque remarcó que ese potencial depende de la continuidad de las reglas y de la inversión en infraestructura.