La construcción de la base naval integrada de Ushuaia registra un avance inferior al 10%, de acuerdo con los reportes oficiales mencionados durante una recorrida por el predio. El proyecto fue anunciado nuevamente por el Gobierno, pero la obra permanece en una etapa inicial.

La iniciativa contempla la construcción de un muelle, galpones, hangares y otras instalaciones para una base operativa de la Armada Argentina en Tierra del Fuego. Durante la inspección se observaron movimientos de suelo y una carpeta destinada a futuros galpones, mientras que el obrador todavía no está terminado.

El proyecto había sido concebido en la década del 60 y volvió a ser anunciado en distintos períodos. En 2022 se realizó un acto de inicio, pero en el lugar solo quedó el monolito conmemorativo y una infraestructura de avance limitado. Según lo informado, se invirtieron o gastaron más de $2.500 millones de ese año.

La ubicación es considerada estratégica para la defensa y la logística antártica. El predio se encuentra frente a Ushuaia, a unos 700 kilómetros de las islas Malvinas y a unos 1.000 kilómetros de la Antártida, según las distancias consignadas durante el informe.

La falta de un muelle operativo obliga al rompehielos Almirante Irízar a realizar su logística de reabastecimiento en Buenos Aires, lo que incrementa los costos y los tiempos de traslado hacia las bases argentinas en la Antártida. La nueva infraestructura permitiría concentrar esas operaciones en el punto más cercano al continente antártico.

La relevancia del área también está vinculada con el control del paso entre los océanos Atlántico y Pacífico y con la posición argentina en el Atlántico Sur. En ese marco, la base fue presentada como una instalación necesaria tanto para la defensa nacional como para el abastecimiento antártico y la soberanía.

El Gobierno prevé enviar al Congreso un proyecto para ampliar, corregir o modificar el marco legal existente y avanzar con la construcción. La iniciativa se sumaría a las medidas anunciadas sobre Malvinas, en un contexto en el que la administración nacional también puso el foco en la relación diplomática con el Reino Unido.

La continuidad de la obra quedará condicionada por la disponibilidad de recursos y por la capacidad de transformar los anuncios en ejecución presupuestaria. El proyecto enfrenta, además, las dificultades propias de una zona de acceso complejo, con clima hostil y fuertes nevadas durante el invierno.

La base también fue vinculada con un eventual impulso al turismo antártico, aunque su objetivo principal es fortalecer la defensa, la logística y la presencia argentina en el Atlántico Sur. La baja ejecución registrada hasta ahora vuelve a poner bajo escrutinio el costo de las demoras en infraestructura estratégica.