El ministro de Defensa, Carlos Presti, anunció que el Gobierno pondrá en marcha cinco o seis licitaciones públicas para retomar la construcción de la base naval integrada de Ushuaia, un proyecto considerado estratégico para la proyección argentina en el Atlántico Sur y hacia la Antártida.

“Los recursos ya están en poder del Ministerio de Defensa. El Ministerio de Defensa ya los cursó a la Armada”, afirmó Presti. Según explicó, el proceso licitatorio buscará acelerar el inicio de los trabajos en el predio ubicado en Tierra del Fuego.

El ministro fijó como fecha de comienzo el 2 de enero. “Vamos a hacer unas licitaciones públicas, cinco o seis licitaciones para poder salir cuanto antes y comenzar las obras. Ya el primero o 2 de enero comenzamos con las obras”, sostuvo durante una entrevista.

La definición se conoció luego de una recorrida por el lugar, donde se observó que la obra mantiene un avance limitado. De acuerdo con distintos informes oficiales mencionados durante el informe, se gastaron o invirtieron más de $2.500 millones a valores de 2022 y se ejecutó apenas el 9% del proyecto.

El proyecto había sido presentado en 2022, cuando se colocó una piedra fundamental y se inauguró un monolito en el predio. Desde entonces, la infraestructura visible se redujo principalmente a una carpeta de cemento destinada a servir como base para futuros galpones, además del movimiento de suelos señalado como una de las etapas iniciales.

También se recordó que una licitación de 2022 contemplaba una inversión de US$105 millones para la construcción integral. La ejecución posterior quedó interrumpida y, según lo expuesto, el Gobierno actual retomó parte de los trabajos entre 2024 y 2025.

Presti defendió la importancia estratégica de la obra y afirmó que tendrá “un valor superlativo” e “histórico”. Según el ministro, la base permitirá posicionar a la Argentina en el Atlántico Sur, brindar servicios logísticos y proyectar el ingreso a la Antártida a través de un vínculo con la base Petrel.

El funcionario aclaró además que la denominación de base naval integrada no implica una instalación conjunta con Estados Unidos. “Esto es totalmente 100% este pagada con los el presupuesto de de este” y corresponde exclusivamente a la Armada Argentina, explicó, al distinguirla de una base combinada con otro país.

La iniciativa cuenta con el respaldo del gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, pese a sus diferencias políticas con el Gobierno nacional. Presti señaló que, tras reunirse con el canciller, el mandatario provincial manifestó “un apoyo total a la postura nacional” y su entusiasmo por avanzar con el proyecto.