Las empresas de medicina prepaga perdieron aproximadamente 700.000 afiliados durante el primer trimestre de 2024, en el marco del fuerte aumento de las cuotas, según afirmó Rubén Torres, médico y presidente del Instituto de Política Económica y Gestión en Salud (Ipexa).
“En el sistema de medicina prepaga en el momento más crítico que fue en el primer trimestre del 2024, cuando se produjo ese aumento muy importante de las cuotas, la medicina prepaga perdió aproximadamente el 10% de sus afiliados”, sostuvo Torres.
El especialista señaló que la pérdida no fue el único cambio dentro del sistema. También hubo afiliados que conservaron la cobertura, pero abandonaron planes superiores para pasar a opciones de menor costo. “Tenía un plan superior y tuvo que ir al más bajo para poder seguir teniendo prepaga y costearla”, explicó durante la entrevista.
Torres vinculó el deterioro de la seguridad social con la evolución del mercado laboral formal. Según planteó, más de 200.000 personas perdieron empleos registrados y pasaron a desempeñarse como monotributistas o trabajadores autónomos, lo que redujo los recursos disponibles para financiar las obras sociales.
“Un monotributista aporta aproximadamente un tercio de lo que aporta un empleado formal promedio”, afirmó. A su entender, ese cambio genera un problema de financiamiento para las entidades porque los beneficiarios mantienen una cobertura, pero con un aporte significativamente menor.
El impacto también se habría trasladado al sistema público. Torres indicó que la demanda en hospitales públicos aumentó 20% y que las urgencias en sus guardias crecieron alrededor de 10%, en parte por la pérdida de cobertura privada y las dificultades que atraviesan las obras sociales y el PAMI.
“El sistema hoy está muy presionado por el PAMI, por ejemplo, que tiene dificultades en sus prestaciones y esto hace que muchos de sus afiliados recurran al hospital público”, describió. También mencionó problemas de gestión y un financiamiento insuficiente acumulado durante años.
El presidente de Ipexa advirtió, además, que el envejecimiento de la población elevará la presión sobre los recursos sanitarios. “Para un mayor de 65 años el costo global de sus prestaciones es 2.6 veces la de un individuo joven adulto”, indicó.
En ese contexto, Torres cuestionó el modo en que se implementó la descentralización sanitaria. “Más que descentralización, diría yo, se le tiró por la cabeza los hospitales a las provincias sin acompañar esto de los presupuestos”, sostuvo al referirse al proceso iniciado en la década de 1990.
El especialista también destacó las diferencias entre jurisdicciones: según los datos que mencionó, el presupuesto sanitario per cápita de la provincia que más invierte es cinco veces superior al de la que menos recursos destina. Identificó a Neuquén entre las de mayor gasto por habitante y a la provincia de Buenos Aires entre las de menor nivel, sin considerar los montos totales.



