La proyección de crecimiento de la economía argentina para 2026 cayó al 2,1% en agosto, según la mediana de las estimaciones relevadas mensualmente entre consultoras. El registro implica un recorte significativo frente a las previsiones de entre 3% y 3,2% que se mantenían hasta abril.

El relevamiento reúne aproximadamente entre 60 y 80 consultoras y utiliza la mediana de sus respuestas para reducir el efecto de los valores extremos. La revisión refleja la incorporación de nuevos datos sobre la actividad económica y no una modificación puramente metodológica.

La estimación del 2,1% corresponde al crecimiento promedio del año frente al promedio de 2025. Esa medición es diferente de la comparación punta a punta, que contrasta el nivel de actividad de diciembre de un año con el de diciembre del año anterior.

Con los datos disponibles hasta junio, alcanzar el crecimiento promedio proyectado exigía una mejora sostenida de la actividad durante el segundo semestre. En el escenario utilizado para el cálculo, el nivel de actividad de diciembre de 2026 debía ubicarse por encima del cierre de 2025.

Sin embargo, los primeros indicadores conocidos de julio mostraron fuertes retrocesos en sectores relevantes. La industria, la construcción y la minería, que en conjunto representan aproximadamente el 30% del estimador mensual de actividad económica, registraron caídas importantes, con bajas cercanas al 5% mensual en algunos casos.

Por ese motivo, la proyección del 2,1% podría haber quedado desactualizada. La incorporación de una caída del 1% en julio, manteniendo sin cambios las restantes previsiones y suponiendo luego una recuperación sostenida, reduciría el crecimiento promedio de 2026 a alrededor del 1,1%.

En ese escenario, la economía todavía mostraría un crecimiento promedio anual, pero terminaría diciembre de 2026 ligeramente por debajo del nivel de diciembre de 2025. La diferencia entre ambas mediciones podría abrir una disputa sobre la forma de presentar la evolución de la actividad.

El deterioro de la actividad también afectaría la base estadística para 2027. El crecimiento promedio de 2026 cuenta con un arrastre positivo derivado del nivel elevado con el que terminó 2025, mientras que una desaceleración durante este año dejaría un punto de partida más bajo para el próximo.

Las estimaciones difundidas para julio no descartan que el resto de los servicios amortigüe parte de la caída registrada en los sectores productores de bienes. No obstante, los datos disponibles hasta agosto todavía no muestran un repunte claro, por lo que la posibilidad de cumplir la proyección inicial dependerá de una recuperación que aún no se observa de manera consolidada.