Bioceres Crop Solutions logró frenar el deterioro operativo durante el cuarto trimestre de su ejercicio fiscal 2026, pero todavía no pudo resolver el problema que define su futuro financiero. Los ingresos de las operaciones continuadas llegaron a US$55,9 millones, apenas 0,9% por encima del mismo trimestre del ejercicio anterior, mientras que los ingresos anuales cayeron 18%, hasta US$238,3 millones.
La mejora del trimestre provino principalmente de la disciplina de costos, no de una recuperación generalizada de la demanda. La compañía redujo 24% sus gastos de ventas, generales y administrativos, hasta US$71,2 millones, y llevó el EBITDA ajustado trimestral a un resultado positivo de US$0,6 millones, frente a una pérdida de US$9,6 millones un año antes. En el acumulado anual, sin embargo, el EBITDA ajustado bajó 12%, hasta US$25,5 millones.
El ajuste operativo muestra una empresa que está achicando y concentrando su actividad para sobrevivir a un período de contracción. Una revisión estratégica determinó que 99% de la ganancia bruta del ejercicio 2025 provenía de menos de la mitad de sus productos. Sobre esa base, la conducción apunta a una cartera más reducida, márgenes brutos de 40% y una relación de gastos operativos sobre ingresos de 23% para el ejercicio 2028.
La contracara es que la racionalización también tiene costos inmediatos. La ganancia bruta anual cayó 21%, hasta US$82,9 millones, y el margen bruto se redujo a 34,8%, desde 36,1%. En el cuarto trimestre, el margen informado fue de 22,8%, afectado en parte por un cargo no recurrente de US$4 millones por obsolescencia de inventarios asociado con la reconfiguración del negocio de semillas.
Dentro de la operación, Nutrición de Cultivos fue el principal punto de apoyo: sus ingresos crecieron 36% en el trimestre y la ganancia bruta de los fertilizantes microgranulados aumentó 20% en el año. También mejoraron los márgenes de los adyuvantes y la ganancia bruta de los tratamientos de semillas creció cerca de 40% en el trimestre. Pero la caída de las ventas de protección de cultivos y la menor contribución del acuerdo con Syngenta muestran que el crecimiento todavía depende de una combinación frágil de productos y alianzas.
El problema central está en el balance. El patrimonio total se desplomó 78%, hasta US$64,1 millones al 30 de junio de 2026, mientras que el patrimonio atribuible a los accionistas de la controlante cayó 85%, hasta US$39,1 millones. La disminución estuvo impulsada por un deterioro contable no monetario de US$179 millones, originado después de que entidades vinculadas con tenedores de deuda adquirieran activos dados en garantía, con un valor contable neto de US$194 millones, por una contraprestación de US$15 millones. Bioceres impugna esa ejecución en tribunales de Nueva York.
La ejecución de las garantías activó incumplimientos de covenants y obligó a reclasificar como obligaciones corrientes US$118,6 millones de deuda garantizada y una línea de US$20 millones con Rabobank. La propia compañía reconoció que estas condiciones generan una incertidumbre material sobre su capacidad para continuar operando. En términos financieros, el problema no es solamente el nivel de deuda: es que una porción decisiva pasó a ser exigible mientras la generación anual de EBITDA ajustado apenas alcanza US$25,5 millones.
La refinanciación de aproximadamente US$28 millones de deuda bancaria de Rizobacter Argentina y la extensión de US$46,5 millones de bonos locales permitieron estabilizar en buena medida las operaciones comerciales argentinas. Ese acceso al crédito local ofrece margen táctico, pero no resuelve la disputa por la deuda garantizada en el exterior ni reemplaza una reestructuración integral del capital. La diferencia entre ambas situaciones es clave: conseguir plazo para una subsidiaria no elimina el riesgo de continuidad de la sociedad consolidada.
Durante los próximos doce meses, el resultado de la disputa por los US$118,6 millones será el principal determinante para los accionistas. Un desenlace favorable podría devolver flexibilidad financiera y abrir opciones de refinanciación; uno adverso podría acelerar la insolvencia, provocar una fuerte dilución o dejar sin valor la participación accionaria. Mientras tanto, Bioceres deberá demostrar que el crecimiento de Nutrición de Cultivos puede sostenerse sin depender excesivamente de Syngenta y que la reducción de productos y gastos puede convertirse en flujo de caja, no solamente en mejores indicadores ajustados.



