Las exportaciones mineras argentinas alcanzaron US$4.740 millones en el primer semestre de 2026 y marcaron un récord para ese período, con un crecimiento interanual del 75%. El resultado convirtió a la minería en el origen del 10% de todas las exportaciones del país durante los primeros seis meses del año.
El salto tuvo dos motores distintos. El oro explicó el 61% de los envíos mineros y mantuvo su posición como principal producto exportador del sector, mientras que el litio representó casi una cuarta parte del total y se consolidó como el segundo producto minero más importante de la Argentina.
La Cámara Argentina de Empresas Mineras y la Bolsa de Comercio de Rosario atribuyeron el crecimiento de los despachos de litio al inicio de nuevas operaciones y a la expansión de proyectos existentes. La producción exportable, por lo tanto, no solo aumentó por el valor de los minerales vendidos, sino también por una mayor capacidad operativa.
El oro y la plata, que ocupan el primer y tercer lugar entre las exportaciones mineras, también recibieron el impulso de los precios internacionales elevados. Esa combinación entre más volumen en el litio y mejores cotizaciones en los metales preciosos explica la magnitud del récord semestral.
La composición de las ventas deja expuesta una fortaleza y, al mismo tiempo, una fuente de sensibilidad. La minería gana peso en el ingreso de divisas, pero una parte relevante del resultado depende de precios internacionales que se forman fuera del país. Cuando esas cotizaciones cambian, también puede variar con rapidez el valor exportado aun sin modificaciones equivalentes en la producción.
El litio, además, muestra una trayectoria de expansión basada en nuevas inversiones y ampliaciones. Argentina, Chile y Bolivia integran el llamado Triángulo del Litio; en el país hay siete proyectos en operación y otros cinco en construcción. La continuidad de ese crecimiento dependerá de que esos proyectos puedan transformar los recursos disponibles en producción y exportaciones efectivas.
El récord modifica la escala del sector dentro del comercio exterior argentino, pero no elimina su concentración. Oro y litio reúnen la mayor parte de los envíos, mientras que la plata ocupa el tercer lugar. La oportunidad para la minería es ampliar la oferta y diversificar los productos exportados; el riesgo es que el ingreso de divisas siga demasiado ligado a pocos minerales y a precios que el país no controla.



