El canciller Pablo Quirno respaldó la posibilidad de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intervenga como mediador en el conflicto por las Islas Malvinas, en una iniciativa que el Gobierno argentino busca instalar en la agenda diplomática internacional.

Consultado sobre la posibilidad de que Trump oficie de mediador, Quirno respondió: “Bueno, a ver, siempre es bueno tener amigos que generen un diálogo”. El funcionario agregó que la Argentina busca históricamente retomar las conversaciones con el Reino Unido.

“Nosotros estamos buscando el diálogo históricamente con el Reino Unido que se ha negado a tener esto en contra de lo que han sido las disposiciones históricas de las Naciones Unidas”, sostuvo el canciller. Y añadió: “Nosotros queremos sentarnos en la mesa”.

La posición expresada por Quirno se conoció mientras el Gobierno analiza un eventual encuentro entre el presidente Javier Milei y Trump durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se desarrollará en los próximos días.

La posibilidad de una mediación estadounidense tomó impulso después de que Trump planteara que está dispuesto a intervenir para evitar que el conflicto derive en un “desastre”. Según el análisis difundido, el mensaje del mandatario estadounidense estaría dirigido principalmente al Reino Unido, en el marco de las tensiones entre Washington y Londres.

La estrategia argentina buscaría aprovechar ese escenario de intereses cruzados para reabrir una negociación que, según lo señalado, permanece frenada desde hace décadas. “Cualquier tipo de negociación, estuvo frenada en los últimos 50, 60 años”, se afirmó al analizar la iniciativa diplomática.

Dentro del Gobierno también existirían cautelas sobre el alcance de una eventual mediación. El principal interrogante planteado es hasta dónde estaría dispuesto a acompañar Estados Unidos a la Argentina y si un acuerdo entre Washington y Londres sobre otros asuntos podría limitar el respaldo a la posición argentina sobre Malvinas.

El acercamiento diplomático también fue vinculado con intereses económicos. En particular, se mencionó el objetivo de ampliar el acceso de la carne vacuna argentina al mercado estadounidense, con un cupo de hasta 100.000 toneladas que el Gobierno buscaría completar y ampliar hacia 2027.

La eventual mediación de Trump todavía no fue presentada como una decisión formal. Por ahora, la definición de Quirno representa una apertura pública del Gobierno argentino a esa alternativa y podría convertirse en uno de los ejes diplomáticos de la próxima Asamblea General de la ONU.