Un avión de la OTAN, comandado por pilotos italianos, derribó un dron que había ingresado al espacio aéreo de Lituania, un país miembro de la alianza y fronterizo con Rusia. Según se informó, el aparato había llegado desde Bielorrusia, país aliado de Moscú.

El hecho representa una escalada en la tensión militar europea porque, de acuerdo con lo señalado, es la primera vez que una aeronave de la OTAN derriba en el aire un dron procedente de Bielorrusia desde el inicio de la guerra en Ucrania.

El episodio se produjo después de ataques rusos registrados cerca de la frontera con Polonia, que habían activado alertas en distintos países de la alianza atlántica. La sucesión de incidentes volvió a poner el foco sobre el riesgo de una expansión del conflicto fuera del territorio ucraniano.

A la situación en Lituania se sumó un incidente entre un buque de guerra ruso y las fuerzas de Dinamarca. El barco navegaba en aguas internacionales, frente a las costas danesas, cuando lanzó bengalas contra un helicóptero de ese país que se encontraba en las proximidades.

Las autoridades danesas convocaron al embajador ruso por el episodio. El incidente no ocurrió dentro de aguas territoriales de Dinamarca, pero elevó la tensión entre ambos países por la proximidad entre una unidad militar rusa y una aeronave danesa.

También se denunciaron posibles actos de sabotaje en Países Bajos, con interrupciones de vías ferroviarias en varias zonas. Hasta el momento, no se había determinado quién estuvo detrás de esos hechos.

En este contexto, el canciller alemán advirtió que Europa atraviesa semanas y meses decisivos para su seguridad. “Most likely we are seeing the most decisive moments, perhaps weeks or months ahead of us in defending the freedom and peace of our continent”, sostuvo.

El funcionario alemán agregó que hará todo lo posible para mantener el apoyo a Ucrania y convencer a la población de que esa política responde al interés propio de Europa. “Russia succeeds. This will have unpredicted and unprecedented consequences for all of us including Germany”, afirmó.

Además, el canciller sostuvo que Alemania no retrocederá en su posición y cerró su mensaje con una advertencia: “Our clear message. We are ready to react”. La combinación de incidentes aéreos, navales y ferroviarios profundizó la preocupación europea por una eventual ampliación del conflicto.