Docentes y estudiantes universitarios llevaron su reclamo por el financiamiento de la universidad pública a Plaza de Mayo, donde organizaron una jornada de clases abiertas y servicios gratuitos para la comunidad.
La actividad comenzó por la mañana y estaba prevista hasta la medianoche. La convocatoria incluyó clases públicas y atención en odontología, óptica, veterinaria, farmacia, psicología y asesoramiento jurídico y contable.
La protesta buscó mostrar el trabajo que realizan las universidades fuera de las aulas. Durante la jornada se ofrecieron extracciones, tratamientos de caries, consultas para mascotas, análisis de sangre y la elaboración de anteojos, entre otras prestaciones.
En el área odontológica también se realizaron impresiones y trabajos iniciales para prótesis. Según se explicó, algunos turnos de prótesis y anteojos ya estaban asignados, mientras que otras atenciones podían solicitarse de manera espontánea.
Jorge Pas, odontólogo que participó de la actividad, definió la jornada como “una medida de enojo, una medida de visibilización de manera diferente, sin molestar a la sociedad, muy por el contrario, beneficiando, solucionando los problemas y mostrando por qué es importante la universidad pública para la sociedad argentina”.
El reclamo apunta especialmente a la situación salarial de investigadores y docentes con dedicación exclusiva, que no cuentan con otra fuente de ingresos. Pas sostuvo que la protesta alcanza a “todos los trabajadores que trabajan 35 horas por semana” y reclamó una mejora en el pago al personal universitario.
Como ejemplo de la situación, mencionó a Carlos Méndez, profesor titular de Farmacología con dedicación exclusiva y 30 años de trayectoria, a quien atribuyó un ingreso mensual de $1.700.000. El caso fue presentado como una referencia dentro del reclamo y no como un promedio general de los docentes universitarios.
La jornada también buscó respaldar el funcionamiento de distintas carreras y facultades, entre ellas las vinculadas con odontología, farmacia, veterinaria, óptica, psicología y ciencias económicas. Los organizadores esperaban sostener las actividades hasta las 23 o 24 horas.
El planteo combina una demanda por mayores recursos y remuneraciones con una demostración pública de los servicios que las universidades prestan a la sociedad. La actividad se desarrolló mientras el sector reclama el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario.



