El economista Aldo Abram cuestionó las proyecciones de crecimiento incluidas en el Presupuesto 2027 y consideró demasiado optimista la estimación oficial de una expansión del 3% para este año y del 4% para el próximo.

“No, yo creo que sí es demasiado optimista”, sostuvo Abram al analizar la previsión para 2026. Según explicó, la economía sufrió el impacto de la incertidumbre internacional y una caída de la actividad durante el segundo trimestre, mientras que la recuperación recién habría comenzado a observarse en agosto.

“A mí me parece que vamos a estar en la mitad de eso”, afirmó el economista al referirse a la meta de crecimiento del 3% para este año. Su cálculo implicaría una expansión cercana al 1,5%, aunque la transcripción no precisa una proyección numérica formal para el resultado anual.

Abram vinculó el desempeño de la actividad con los movimientos de capitales. Señaló que, después de las elecciones, hubo un flujo de ingreso de fondos que favoreció la demanda interna, pero que a partir del segundo trimestre se produjo una salida de capitales que “desfinanció la demanda interna” y golpeó al consumo.

También atribuyó parte de la menor actividad a la estrategia del Banco Central para acumular reservas. Según su explicación, la autoridad monetaria compró durante los primeros siete meses del año el monto de dólares que se había planteado adquirir para todo 2026, lo que habría reducido el financiamiento disponible para la economía doméstica.

El economista consideró positivo que el Banco Central haya alcanzado sus metas anuales de compra y que, por esa razón, reduzca el ritmo de adquisiciones durante el resto del año. “Dejando más capacidad de financiamiento para la demanda interna, ¿no? Y eso te ayuda a recuperar la economía”, afirmó.

Respecto del dólar, Abram sostuvo que su evolución durante el período electoral dependerá de la recuperación de la actividad y de cómo impacte sobre las expectativas. La estimación oficial contempla una depreciación nominal del peso inferior a la inflación prevista, con un tipo de cambio de diciembre de 2027 ubicado en torno de $1.847,6, según los datos mencionados durante el análisis.

“La gran duda de todos los inversores es justamente qué van a decir las encuestas allá por mediados del año que viene”, explicó Abram. A su entender, una mejora visible del bienestar económico podría fortalecer las expectativas sobre la continuidad del rumbo, mientras que una recuperación débil mantendría la incertidumbre sobre el mercado cambiario.

El economista también evaluó la proyección oficial de una mejora real del salario medio del 4%, luego de un aumento nominal del 25,4%. Consideró que ese resultado sería posible si la actividad comienza a recuperarse y la inflación continúa desacelerándose, aunque advirtió que “un 4% no será para festejar mucho, pero es un 4% real que gana los salarios”.