ARCA modificó el mecanismo de pago de las cuotas más grandes de los planes de facilidades de pago. Desde el 1 de octubre de 2026, los contribuyentes con cuotas iguales o superiores a $100 millones deberán garantizar que el cobro se realice mediante débito directo en una cuenta bancaria declarada y seleccionada en el sistema “Mis Facilidades”.

La resolución deroga el esquema que contemplaba la transferencia electrónica de fondos para esas cuotas y elimina referencias similares incluidas en las normas que regulan distintos planes de regularización. El cambio alcanza tanto el pago de las cuotas como las cancelaciones anticipadas totales previstas en esos regímenes.

La modificación se apoya en una adecuación de los mecanismos sistémicos utilizados por la red bancaria. Según la norma, esa actualización amplió las posibilidades operativas para gestionar y procesar débitos directos que antes debían cancelarse mediante transferencia electrónica.

El efecto inmediato para las empresas y contribuyentes alcanzados es operativo, pero no menor: deberán revisar la cuenta desde la que se realizará el débito, verificar que la Clave Bancaria Uniforme esté declarada correctamente y confirmar que haya sido seleccionada en “Mis Facilidades”. Una cuenta sin fondos, una CBU desactualizada o una selección incorrecta puede interrumpir el mecanismo previsto para cancelar la obligación.

La medida concentra el proceso de cobro en un mecanismo automático y reduce la intervención manual del contribuyente al momento de pagar cada cuota. Para ARCA, eso puede facilitar la administración y el seguimiento de los planes; para quienes deben cumplirlos, eleva la importancia de la coordinación entre tesorería, bancos y el sistema fiscal.

El umbral de $100 millones también marca el alcance económico de la decisión. No se trata de una modificación general para todos los contribuyentes, sino de una regla dirigida a operaciones de mayor tamaño y a quienes ya tienen planes presentados a través del servicio web. La norma no informa cambios en el monto de las cuotas ni en las condiciones financieras de los planes.

La señal regulatoria es un reemplazo del medio de cancelación, no una ampliación del financiamiento ni una quita de deuda. El alivio potencial está en la automatización del pago, mientras que el costo es la necesidad de mantener disponibilidad de fondos y datos bancarios actualizados en la fecha de vencimiento. La nueva regla comenzará a regir el 1 de octubre de 2026.