El senador nacional y presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, afirmó que el Gobierno analiza cambios para evitar el cierre de plantas de biodiésel y planteó avanzar hacia un esquema de mayor competencia en el sector.
“Argentina hoy tiene una sobreproducción de biocombustible”, sostuvo Abdala al referirse a la situación de la industria. Según explicó, existen plantas en condiciones de producir que permanecen inactivas, especialmente en Santa Fe, debido a la caída de las exportaciones hacia Europa.
El senador señaló que la Argentina estaría en condiciones de producir hasta 4 millones de toneladas de biodiésel, mientras que actualmente se elaboraría alrededor de 1 millón de toneladas, volumen que compran las empresas energéticas. La transcripción no precisa el período al que corresponden esos datos.
Abdala vinculó la menor demanda externa con la acusación de dumping que recibió la Argentina por la diferencia entre las retenciones aplicadas al aceite de soja y al biocombustible. “Nosotros exportábamos mucho a Europa, eso se cortó”, afirmó.
El legislador indicó que el proyecto sobre biocombustibles ya cuenta con dictamen y que, luego de nuevas reuniones con senadores y empresarios, se busca alcanzar un acuerdo para que ninguna fábrica deje de producir mientras se intenta recuperar el mercado exportador.
“La idea es que hasta que se solucione este tema, pasemos este camino a volver a exportar biodiésel, que es algo que nosotros tenemos que recuperar”, expresó Abdala. También sostuvo que el objetivo inmediato es que “las fábricas no cierren ninguna”.
Consultado sobre el régimen vigente, el senador cuestionó un esquema que, según describió, regula el mercado, determina cuánto se produce y fija las condiciones de venta a las empresas energéticas. Afirmó que el sistema termina reconociendo a las compañías un margen de rentabilidad del 3% sobre sus costos.
“Esta regulación nosotros queremos de alguna manera que se compitan, que exista, digamos, libre competencia”, dijo Abdala. En esa línea, agregó: “El sistema de mercado abierto, el sistema de mercado competitivo, la ley de la oferta y la demanda, el mejor producto, el mejor precio, en algún momento Argentina tiene que generarlo en todos los ámbitos, inclusive en el biodiésel, en como en el bioetanol”.
El planteo enfrenta una tensión entre dos objetivos: preservar la capacidad instalada existente en el corto plazo y modificar las reglas que, de acuerdo con la descripción del senador, limitan la entrada y la competencia. Abdala no detalló cambios concretos en los cupos, los precios regulados ni el mecanismo de asignación del mercado.
El senador también vinculó la discusión con la necesidad de generar condiciones estables para la inversión. “El capital va donde lo tratás bien”, afirmó, y sostuvo que la Argentina debe competir por inversiones con otros países y ofrecer reglas que eviten que los proyectos se radiquen en Perú, Chile u otros destinos.



