El empleo formal privado continuará estancado durante el corto plazo y la creación de puestos de trabajo seguirá concentrándose en modalidades independientes o informales, según advirtió Juan Luis Bour, economista jefe y director de FIEL.
“Desde el 2010 en adelante el empleo formal, por lo menos el empleo formal privado se detuvo. Y allí casi toda creación de empleo fue empleo en modalidades precarias”, sostuvo Bour al analizar la evolución del mercado laboral argentino.
El economista señaló que en los últimos dos años y medio el empleo formal se mantuvo paralizado. En ese contexto, afirmó que los costos llevaron a que la generación de puestos se concentrara “básicamente” en el trabajo informal o en mecanismos semiformales, como el monotributo.
“Lo que está creciendo en realidad es el trabajo independiente, no el trabajo por contrato a plazo indeterminado que es el general”, explicó Bour. A su juicio, esta dinámica no muestra señales claras de cambio y podría extenderse durante uno o dos años más.
La recuperación económica, además, se concentró hasta ahora en sectores intensivos en capital, como la minería y el petróleo. Bour también mencionó al agro, aunque señaló que su recuperación del empleo se produce principalmente de manera indirecta sobre otras actividades.
En cambio, los sectores que demandan más trabajadores, como los servicios, el comercio, la construcción y la industria, permanecen rezagados. “Para crecer en empleo tienen que crecer en productividad”, sostuvo el economista, quien vinculó la situación con un proceso de cambio de precios relativos a favor de determinados sectores transables.
Bour consideró que una recuperación del empleo formal asalariado requiere cambios regulatorios profundos y una mejora de la actividad en sectores intensivos en trabajo. También cuestionó la posibilidad de establecer un “salario garantizado” en los convenios colectivos porque, según dijo, “acelerar”ía la sustitución de trabajo por capital en un contexto de expansión de la inteligencia artificial.
El economista también apuntó contra la apreciación cambiaria. “La política del gobierno mantiene un tipo de cambio apreciado porque es un tipo de cambio que no es libre actualmente”, afirmó, y sostuvo que esa situación afecta especialmente a la construcción y a las actividades que necesitan tiempo para reconvertirse.
Para Bour, en los próximos 12 a 15 meses podría haber rebotes puntuales, pero no una recuperación general del empleo y los salarios. “No vas a tener probablemente un rebote general que permita decir: ‘Bueno, estoy saliendo de esta situación’”, afirmó. En un escenario de continuidad de las políticas, estimó que los efectos más amplios podrían observarse recién a partir de 2028.
El director de FIEL también advirtió que la debilidad de la actividad impacta sobre la recaudación y el resultado fiscal. Según explicó, el Gobierno esperaba un crecimiento cercano al 5% y la economía terminaría expandiéndose menos del 2%, mientras que la desaceleración de la inflación puede elevar el peso real de ciertos gastos indexados y complicar el superávit.



