El Ministerio de Capital Humano aseguró que la Asignación Universal por Hijo (AUH) no será modificada y que mantendrá un valor equivalente al 95% de la canasta básica, en medio de la controversia generada por el proyecto de Presupuesto 2027.
La discusión surgió porque el texto presupuestario incluye una redacción que, según lo informado, podría interrumpir el mecanismo de actualización automática de la asignación. Desde Capital Humano sostuvieron que esa cláusula no refleja la decisión del Gobierno y que existe un compromiso con el Fondo Monetario Internacional para mantener la prestación en ese nivel.
La explicación oficial es que se trata de una formulación que el Ministerio de Economía incorpora habitualmente en los proyectos de presupuesto. Según lo señalado, una redacción similar ya había sido incluida en los presupuestos de 2025 y 2026, sin que eso implicara necesariamente su aplicación.
El texto generó sorpresa entre legisladores oficialistas y aliados, que cuestionaron cómo pudo llegar al proyecto una disposición que, de acuerdo con Capital Humano, no cuenta con el respaldo del área encargada de la política social. La definición final quedará sujeta al debate parlamentario del Presupuesto 2027.
El análisis presentado durante la discusión indicó que la partida de la AUH aumentó en términos reales desde el inicio de la actual administración. De acuerdo con un cuadro de la consultora Empiria, la partida habría pasado de un índice 100 en diciembre de 2023 a 167, por encima de la evolución de otras partidas presupuestarias.
En la comparación difundida, las jubilaciones se ubicaron en un índice de 91 y las universidades quedaron 25 puntos por debajo de la evolución de la AUH. La explicación oficial sobre la política social es que el gasto se concentró en la niñez, mientras que otros programas registraron reducciones.
Entre las partidas mencionadas con caídas aparecen la obra pública, con una baja de 81 puntos; los subsidios a las tarifas, con una disminución de 48 puntos; y las transferencias a las provincias, con una reducción de 70 puntos. El gasto primario mostró una caída de 29 puntos en la misma comparación.
La reducción de subsidios implica un traslado del costo hacia los hogares mediante mayores tarifas, aunque la discusión también planteó que el esquema anterior se financiaba con emisión monetaria y contribuía a la inflación. El debate expone el conflicto entre sostener transferencias focalizadas y reducir el gasto general del Estado.
La AUH no fue el único punto de tensión del proyecto. También generó cuestionamientos la eliminación de actualizaciones automáticas para partidas vinculadas con discapacidad, además de los aumentos previstos para ciberseguridad e inteligencia. La discusión entre el Gobierno, sus aliados y las provincias definirá la distribución del gasto durante 2027.



