El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, reclamó al Gobierno nacional la autorización y la garantía soberana necesarias para refinanciar deuda provincial y acceder a financiamiento internacional destinado a obras de infraestructura.
Según explicó, la provincia busca reestructurar los vencimientos de una deuda contraída durante la gestión anterior. Sáenz afirmó que ya se pagaron US$500 millones de un compromiso original de US$640 millones y que todavía resta cancelar algo más de US$100 millones.
“Es el momento de hacerlo”, sostuvo el gobernador al referirse a la posibilidad de refinanciar la deuda debido a la baja del riesgo país y a la reducción de las tasas de interés. Según su relato, el ministro de Economía, Luis Caputo, le recomendó avanzar con esa operación.
El mandatario salteño señaló que para concretar el refinanciamiento necesita la autorización y la garantía soberana de la Nación. Afirmó que ese respaldo estaba disponible, pero que legisladores vinculados al oficialismo nacional en Salta, Tucumán y otras provincias votaron en contra de iniciativas de endeudamiento.
Sáenz también vinculó el reclamo con obras viales. Dijo que Salta decidió asumir trabajos sobre rutas nacionales que, a su criterio, deberían ser realizados por el Estado nacional, pero que para ejecutarlos requiere financiamiento internacional y nuevamente la garantía soberana.
El gobernador cuestionó la relación entre la Nación y las provincias que acompañaron iniciativas del Gobierno en el Congreso. “La paciencia se va acabando y se va agotando cuando vemos esta hipocresía y esta falta de consideración y de reciprocidad para con los gobernadores que acompañamos”, afirmó.
“Nosotros necesitamos definiciones que se cumplan primero y que se cumpla lo que acordamos y lo que hablamos”, agregó Sáenz luego de reunirse con el jefe de Gabinete. El mandatario sostuvo que las provincias son contactadas con frecuencia cuando el Gobierno necesita apoyo político, pero que no reciben una respuesta equivalente frente a sus pedidos de financiamiento.
En otro tramo, Sáenz consideró que la falta de previsibilidad institucional afecta la llegada de inversiones. “La institucionalidad, la falta de confianza y seriedad hace que no lleguen las inversiones”, afirmó, y sostuvo que la macroeconomía estabilizada todavía no logró reactivar el consumo, las inversiones y las exportaciones.
El gobernador también advirtió sobre el efecto de eventuales cambios de rumbo en las reglas para invertir. Mencionó como ejemplos las declaraciones de dirigentes que proponen eliminar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones o revertir privatizaciones. “Eso nos hace que seamos un país poco serio”, concluyó.



