La ANMAT inhibió preventivamente las actividades de Laboratorio Trifarma S.R.L., una firma radicada en Rosario, y prohibió en todo el país el uso, la comercialización y la distribución de todos los productos elaborados o comercializados por la empresa. La decisión se tomó después de que se detectara que el establecimiento operaba sin un director técnico farmacéutico registrado.

La medida alcanza a la producción, el control de calidad, la comercialización y la distribución de la compañía. También impide que sus productos sigan siendo utilizados o vendidos en el territorio nacional mientras avance el procedimiento administrativo correspondiente.

El caso se inició a partir de una fiscalización de la ANMAT y de una comunicación del Ministerio de Salud de Santa Fe. La autoridad sanitaria provincial había dispuesto el cierre preventivo del establecimiento y prohibido la elaboración y comercialización de productos de farmacopea de la firma.

Trifarma estaba habilitada para elaborar productos de farmacopea en formas líquidas, sólidas y semisólidas. Sin embargo, el organismo constató la falta de designación y registro del profesional responsable exigido por la Ley de Medicamentos, una función que concentra la responsabilidad técnica sobre los procesos y los controles del establecimiento.

La resolución también señaló que la empresa había iniciado en 2021 los trámites para registrar diez productos, entre ellos vaselina sólida y líquida, pasta Lassar, ácido bórico, agua oxigenada, bicarbonato de sodio y solución Lugol. Según la disposición, esos expedientes no completaron los requisitos regulatorios y fueron encaminados hacia la caducidad.

La combinación de ambas irregularidades llevó a la ANMAT a considerar ilegítimos los productos involucrados y a ordenar la prohibición general sobre los artículos elaborados o comercializados por la firma. La agencia fundamentó la decisión en la necesidad de prevenir riesgos para la salud, aunque el texto no individualiza productos retirados del mercado ni informa cantidades alcanzadas.

El impacto inmediato es doble: la empresa queda imposibilitada de producir y vender, mientras que farmacias, distribuidores y otros operadores deben interrumpir cualquier uso o comercialización de sus productos. Para los consumidores, la señal concreta es que los artículos de Trifarma no deben utilizarse ni circular hasta que la situación sea revisada por la autoridad competente.

La resolución no cierra todavía la discusión sobre las presuntas infracciones. La ANMAT informó que instruirá un sumario sanitario después de individualizar los incumplimientos y la normativa aplicable, para garantizar el derecho de defensa de la firma. La empresa puede presentar recursos administrativos y recurrir judicialmente la medida dentro de los plazos establecidos.