Bayer aumentó al menos tres veces su inversión en investigación clínica en la Argentina y tiene actualmente tres estudios en marcha, según afirmó Philip Glaser, líder de Bayer Farma para el Cono Sur.
El ejecutivo detalló que los ensayos involucran a más de 500 pacientes y a más de 100 centros de investigación clínica. También señaló que la compañía ya realizó estudios en el país vinculados con insuficiencia cardíaca y oncología.
“Argentina viene siendo un centro de investigación no solamente para Bayer, para muchos laboratorios”, sostuvo Glaser. El directivo agregó que existe un acuerdo con el Gobierno, a través de la Cámara de laboratorios de innovación, con el objetivo de incrementar la actividad de investigación clínica en el país.
Entre los factores que favorecen a la Argentina, Glaser destacó la velocidad de los procesos regulatorios. “La Argentina tiene una adopción muy rápida, la parte regulatoria es rápida para investigación clínica”, afirmó.
La compañía también analiza la factibilidad de realizar en el país estudios vinculados con terapias génicas y celulares. Glaser indicó que Bayer ya cuenta con investigaciones avanzadas en fase tres sobre Parkinson e insuficiencia cardíaca y que busca traerlas a la Argentina.
“Estamos a punto de traer terapia génica. Entonces, la idea es de que estos estudios clínicos sean descentralizados por el mundo y la Argentina tiene una adopción muy rápida”, explicó el ejecutivo. La fase tres es la etapa previa a una eventual comercialización.
Glaser señaló que la inteligencia artificial puede reducir los tiempos y costos de desarrollo de nuevos tratamientos. “Una investigación puede llevar de 10 a 15 años y la idea hoy es acortar ese tiempo con inteligencia artificial”, dijo.
Según el ejecutivo, de cada 100 moléculas estudiadas solo una llega al mercado. La identificación temprana de los compuestos que funcionan permitiría descartar antes los que fracasan y reducir el tiempo de investigación clínica en hasta cinco años, de acuerdo con su explicación.
“Entonces hay un ahorro de dinero y ganamos tiempo”, resumió Glaser. También vinculó esa eventual reducción de costos con el precio final de los medicamentos, aunque remarcó que los productos que llegan al mercado deben compensar la inversión realizada en los desarrollos que no prosperaron.
El directivo planteó, además, que la industria farmacéutica está ampliando su foco desde la venta de medicamentos hacia la prevención, el diagnóstico temprano y el seguimiento de los pacientes. “Un laboratorio no actúa solamente en la venta o en desarrollar y vender medicamentos. Está presente en toda la cadena”, afirmó.



