La inversión en investigación clínica en la Argentina podría superar los US$8.000 millones previstos para los próximos seis años, según afirmó Gastón Domínguez Caetano, presidente de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales y de Biohop. El empresario sostuvo que el país atraviesa una etapa favorable para captar proyectos vinculados con la industria farmacéutica y la economía del conocimiento.

“Nosotros recientemente anunciamos un acuerdo de inversión para los próximos años de alrededor de 8000 millones de dólares. Es 8000 millones de dólares que se va a dar en el término de 6 años”, señaló Domínguez Caetano. También estimó que la cifra podría ser revisada al alza: “Con la proyección que estamos teniendo en este año probablemente sea superada”.

El directivo indicó que durante 2025 la Argentina registró más de 84.000 participantes en estudios de investigación clínica y más de 1.100 estudios. Además, afirmó que en los primeros seis meses del año se produjo “casi el doble de nuevos estudios clínicos” respecto del período anterior.

Según su explicación, la actividad genera efectos sobre distintos sectores de la economía porque demanda servicios de hotelería, transporte y empleo calificado. “Un estudio de investigación clínica demanda hoteles, transporte, diferentes tipos de empleos, genera empleo calificado”, sostuvo.

Domínguez Caetano señaló que los proyectos pueden durar entre 10 y 15 años y que el desarrollo de un estudio puede demandar entre US$2.000 millones y US$2.500 millones. También remarcó que la tasa de éxito es baja: “En general de cada 10 estudios de investigación clínica que hacen, uno o dos son solamente exitosos”.

El presidente de la cámara afirmó que el 96% de la inversión en investigación clínica local se concentra actualmente en el sector privado. El objetivo, explicó, es ampliar la participación de hospitales y organismos públicos y distribuir los estudios fuera de la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires.

“Tenemos que federalizarlo, tenemos que simplificarlo”, planteó. En esa línea, sostuvo que la agenda de trabajo acordada con el área de salud busca que la inversión se extienda a las provincias y que los US$8.000 millones puedan convertirse en US$16.000 millones.

El ejecutivo vinculó la posibilidad de atraer capital con la previsibilidad regulatoria y la protección de la propiedad intelectual. “Para que la inversión se dé, hay que crear un entorno propicio para que haya confianza en el país”, afirmó, y agregó que la Argentina avanzó en la adopción de buenas prácticas de investigación clínica.

También destacó la importancia de contar con reglas claras para proteger las patentes y mencionó la posibilidad de que el país adhiera a tratados de cooperación en esa materia. “Un país que protege su propiedad intelectual es receptor de esas inversiones”, sostuvo.

La investigación clínica, añadió, se concentra en áreas como oncología, inmunología, enfermedades raras y prevención, con desarrollos que incluyen terapia génica y medicina personalizada. Domínguez Caetano señaló que el desafío será compatibilizar la innovación con la sustentabilidad del sistema sanitario y el acceso a los tratamientos.