El gobierno de Giorgia Meloni eliminó temporalmente en Italia el impuesto anual que deben pagar los propietarios de automóviles pequeños y medianos, una medida que modifica el costo de tenencia de los vehículos y fue presentada mediante un decreto.

La disposición no implica, sin embargo, la cancelación definitiva del tributo. Según los detalles difundidos, el beneficio regirá durante 2027 y estará sujeto a condiciones vinculadas con la cilindrada del automóvil.

El alcance potencial de la medida es amplio: podría involucrar a cerca de 15 millones de vehículos en Italia. El alivio alcanzaría principalmente a automóviles pequeños y medianos, mientras que los vehículos de mayor tamaño o gama quedarían fuera de la modificación.

La norma también contempla limitaciones adicionales. El beneficio se aplicaría aproximadamente al 40% de los vehículos comprendidos en el universo definido y alcanzaría a un solo automóvil por persona.

El costo fiscal estimado fue calculado en torno de los 2.400 millones de euros, de acuerdo con la explicación difundida. La cifra fue presentada como una erogación significativa, dado que el euro y el dólar se encuentran prácticamente a la par en la referencia utilizada.

La medida generó críticas de distintos partidos italianos, que la calificaron de demagógica y señalaron que se trata de una reducción temporaria del impuesto en lugar de una supresión permanente.

El anuncio se produce antes de las elecciones previstas para el año próximo y abrió un debate sobre el uso de reducciones tributarias transitorias. Para los propietarios alcanzados, el decreto reduce el costo anual de mantener un vehículo; para las cuentas públicas, implica resignar recursos durante el período de vigencia.