La Argentina avanza en las gestiones para regresar al programa Visa Waiver de Estados Unidos, aunque todavía enfrenta una condición clave: reducir la tasa de rechazo de solicitudes de visa hasta el nivel exigido por Washington.
El embajador estadounidense en la Argentina, Peter Lamelas, afirmó en una publicación realizada desde su cuenta personal que está trabajando para atraer más inversiones de Estados Unidos y para que los argentinos puedan ingresar a ese país sin visa.
“Estoy trabajando para traer más inversiones estadounidenses y estoy trabajando también para que la Argentina vuelva al Visa Waiver”, escribió Lamelas, según el mensaje reproducido durante el análisis.
El programa permite ingresar a Estados Unidos sin una visa tradicional, aunque exige una autorización electrónica previa y el cumplimiento de una serie de requisitos. En el caso argentino, uno de los principales obstáculos es el porcentaje de solicitudes rechazadas.
Para ingresar al programa, la tasa de rechazo debería ubicarse cerca del 3%. Sin embargo, el nivel argentino cerró en aproximadamente 8,9% en 2024 y luego descendió a alrededor de 7,8%, todavía lejos del umbral requerido.
La incorporación también demanda un sistema automatizado de intercambio de información de seguridad en tiempo real. Ese mecanismo debería permitir identificar antecedentes o sospechas vinculadas con terrorismo y compartir los datos con las autoridades estadounidenses.
La Argentina cuenta, no obstante, con algunos indicadores favorables. Más de 600.000 argentinos ingresaron a Estados Unidos durante el último año mencionado, un aumento de alrededor del 15% interanual, mientras que la tasa de permanencia más allá del plazo autorizado se ubicó en 0,8%.
Ese porcentaje de permanencia excedida, conocido como overstay, aparece por debajo del registrado por Chile, el único país de América Latina que actualmente forma parte del Visa Waiver, según lo señalado durante el análisis.
La mejora de esos indicadores no elimina el desafío central: el programa depende de condiciones taxativas y de una evaluación estadounidense cada vez más estricta. La reducción de la tasa de rechazos y el cumplimiento de los requisitos de seguridad serán determinantes para que la voluntad política expresada por Lamelas pueda transformarse en una decisión concreta.



