Ecopetrol renovó su junta directiva para el resto del período institucional 2025-2029, en una decisión que puede marcar un giro en la estrategia de la petrolera estatal colombiana. La asamblea de accionistas aprobó la elección integral de los nueve miembros del órgano de conducción.
La reunión también modificó el artículo 20 de los estatutos sociales y eliminó la obligación de mantener un número mínimo de integrantes de la junta saliente. La medida cerró una etapa de tensión en el gobierno corporativo de la compañía.
La Nación, que controla el 88,5% del capital de Ecopetrol, presentó la lista que fue aprobada con 88,5% de participación estatal. Tres de los nueve integrantes fueron reelegidos y los seis restantes ingresaron como nuevos miembros.
Entre los integrantes que continúan figuran Luis Felipe Eno Cardona, abogado y exministro de Vivienda, quien seguirá presidiendo la junta en representación de los accionistas minoritarios; Ricardo Rodríguez G., ingeniero industrial y exdirector de la Unidad de Planeación Mineroenergética; y César Eduardo Losa Arenas, exdirigente de la Unión Sindical Obrera.
La nueva composición incluye, entre otros, a Carlos Augusto Suárez Rojas, abogado y estratega de comunicación política del presidente Abelardo de la Espriella; Jorge Alberto Jaler Jaramillo, con trayectoria en el Grupo Éxito y embajador de Colombia en Venezuela; y José Camilo Mansur, ingeniero civil, magíster en Economía y presidente de Asocodis.
También fueron designadas Ludmila del Carmen Vergara Rosales, exsuperintendente de Transporte, y las abogadas Bets Patricia Martínez y Claudia Margarita Laforí, con experiencia en contratación, infraestructura e hidrocarburos.
El cambio de autoridades se produce después de cuatro años en los que Ecopetrol suspendió la firma de nuevos contratos de exploración de hidrocarburos. La nueva administración busca reactivar esa actividad y evalúa incluso avanzar con proyectos de fracking, según el enfoque presentado para la transición.
El mercado seguirá de cerca el plan de inversiones para 2027, que deberá precisar cuánto destinará la compañía a exploración, producción y otros negocios, además de explicar cómo se financiarán esas inversiones. También está pendiente una definición sobre el futuro de la participación de Ecopetrol en ISA.
Una eventual venta de esa participación podría ser recibida favorablemente por el mercado si los fondos se destinan a proyectos rentables o a reducir la deuda. Alejandro Sánchez, analista de renta variable de Aval Asset Management, consideró que la operación “sería positiva para el precio de la acción, siempre y cuando se muestre que los recursos serán invertidos en buenos proyectos”.
La evolución de la acción también dependerá del precio internacional del petróleo y los combustibles, de la estabilidad del personal con mayor conocimiento del negocio y de una revisión de la eficiencia del gasto frente a otras petroleras regionales. La nueva junta deberá transformar el cambio de conducción en decisiones concretas sobre inversión, producción y estructura financiera.



