La directora ejecutiva de IDEA, Luciana Pauletti, anticipó que el próximo coloquio de la entidad pondrá el foco en una agenda de largo plazo para que la Argentina supere el estancamiento, con énfasis en educación, empleo, cambios demográficos y productividad.
“La invitación de este coloquio va a ser justamente 20 años de estabilidad”, afirmó Pauletti al plantear que el país no debería redefinir su modelo de desarrollo en cada elección. Según explicó, la propuesta busca discutir políticas y condiciones que puedan sostenerse más allá de los cambios de gobierno.
La ejecutiva sostuvo que IDEA pretende transformar sus diagnósticos en lineamientos concretos, aunque aclaró que la organización no busca reemplazar a los funcionarios en la definición de políticas públicas. “No vamos a salir a hacer política pública”, señaló, y agregó que el empresariado puede aportar “orientaciones” y “rumbos” para quienes toman decisiones.
El trabajo de la entidad, de acuerdo con Pauletti, se apoyó en la comparación de ocho países que lograron salir de situaciones de estancamiento. La intención es identificar aprendizajes comunes sin trasladar automáticamente modelos externos, debido a las diferencias históricas, productivas e institucionales entre cada país.
Uno de los ejes centrales será la educación. Pauletti advirtió que la inteligencia artificial está ampliando la brecha entre las capacidades que demanda el mercado laboral y los resultados del sistema educativo argentino. En ese marco, adelantó que IDEA presentará “una suerte de hoja de ruta” con seis puntos para mejorar la educación.
La ejecutiva remarcó que el deterioro educativo también afecta la competitividad y las decisiones de inversión. “Cuando uno compara los resultados de las pruebas PISA de colegios A1 en Argentina, esos resultados son iguales que los colegios de los sectores más bajos de las sociedades desarrolladas”, afirmó.
El economista Santiago Gulat, director de la consultora INBEC, vinculó los problemas educativos con el mercado de trabajo y señaló que el desempleo juvenil duplica prácticamente al desempleo general. También advirtió que la inteligencia artificial está reemplazando con mayor velocidad algunas tareas iniciales, como el ingreso de datos, y que esto puede dificultar el acceso de los jóvenes a sus primeros empleos.
La cuestión demográfica fue presentada como otro desafío estructural. Gulat estimó que la Argentina todavía cuenta con un bono demográfico hasta aproximadamente 2040, pero alertó que el envejecimiento de la población y la menor cantidad de jóvenes obligarán a revisar el sistema previsional y los incentivos para permanecer en la formalidad.
En el debate también se planteó el rol del Estado. Gulat propuso una función principalmente coordinadora, orientada a establecer incentivos y articular con empresas programas de capacitación y reinserción laboral, en lugar de asumir directamente todas las tareas operativas.
Por su parte, Gustavo Salinas, presidente de Toyota, sostuvo que la estabilización debe ser acompañada por crecimiento y progreso. “La educación como eje esencial para el crecimiento, no hay crecimiento posible”, afirmó, y destacó que el menor crecimiento de la población activa obligará a elevar la productividad mediante educación, tecnología y una mejor preparación del talento.
El encuentro también incluyó una defensa del equilibrio fiscal y de reglas macroeconómicas previsibles. Gulat sostuvo que el déficit debería ser “la excepción y no la regla”, mientras que los participantes coincidieron en que la estabilidad monetaria, el orden fiscal y la continuidad institucional son condiciones para que el sector privado pueda invertir con un horizonte más extenso.



